Emisión en directo de la vida de los osos polares
El oso polar es una especie única porque se adaptó a cazar en el mar helado. Precisa de una plataforma de hielo para atrapar a sus presas favoritas, la foca ocelada y la foca barbuda.

Un grupo de científicos pertenecientes a la organización ambientalista Polar Bears International estudia a los osos polares en la bahía de Hudson, una de las regiones más meridionales donde se pueden ver osos polares. En la parte canadiense de la bahía de Hudson, los osos polares esperan a que se forme el hielo. La temperatura es de 31º C bajo cero y el viento sopla a 120 km/h. Pero a los aproximadamente novecientos ejemplares que se reúnen cada año en los límites del Parque Nacional de Wapusk, cerca de la localidad de Churchill, no les importaría que hiciera aún más frío. Significaría más posibilidades de atrapar a sus presas, más facilidad para comer. Cuando las aguas se congelen del todo emigrarán más al norte.

BJ Kirschhoffer ha pasado varias semanas siguiendo los movimientos de los osos con un camión equipado con cámaras. Un día consiguió ver a siete osos desde el camión. El objetivo de este proyecto es suministrar imágenes en vídeo y en vivo para escuelas infantiles y para todo aquel que quiera verlo desde esta web. Un Gran Hermano de osos polares para que cualquier persona pueda conocer cómo se comportan.

El seguimiento de los osos es sólo uno de los proyectos que forman parte de un proyecto mayor denominado Perlas del Planeta. Se trata de seguir a diferentes animales salvajes para que el público general conozca cómo viven, las dificultades de su supervivencia y se preocupe por el impacto del calentamiento global.

Según los responsables del proyecto, el calentamiento global es responsable de que el deshielo de la bahía de Hudson se produzca cada año antes. La superficie del agua se congela ahora a finales de noviembre, quince días más tarde de lo que lo hacía hace treinta años. También se derrite antes, una o dos semanas en junio y julio. Los osos necesitan hielo para cazar y comer, así que ahora se quedan sin comida durante más tiempo.

Kirschhoffer ha observado el progreso de los osos durante cinco años y asegura que este año están más delgados que nunca.