En España se respira contaminación
Recuerdo imágenes de japoneses llevando mascarillas en la cara debido a la polución de sus ciudades. Pensaba que exageraban. Pero resulta que, como siga esta situación, los españoles van a tener que imitar a los japoneses.

Según un informe de Ecologistas en Acción sobre la calidad del aire en el Estado español durante 2009, un 79% de la población respira aire que supera los índices de protección a la salud recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero, incluso ateniéndose a los límites de contaminación que marca la legislación europea, mucho más permisivos, el porcentaje de población afectada sería del 14%, lo que suponen 6,4 millones de personas. El principal causante de esta contaminación, como saben bien los habitantes de las grandes ciudades, es el tráfico. A pesar de la gravedad de la situación, los Poderes Públicos no hacen nada para resolver este problema, que no es sólo medioambiental, sino también de salud pública.

El estudio, realizado cada año por la organización Ecologistas en Acción, analiza la calidad del aire que respira la práctica totalidad de la población española (unos 46,7 millones de personas en enero de 2009). Los datos utilizados provienen de los aparatos de medición de contaminación que las administraciones autonómicas ubican en su territorio.

Algunos de los resultados de este estudio son los siguientes:

– Los contaminantes que más problemas de salud originan son las partículas en suspensión, el ozono troposférico (O3) y el dióxido de nitrógeno (NO2).
– La población que respira aire contaminado, según los valores límite establecidos por la Unión Europea, es de 6,4 millones de personas, un 14% de la población. Pero, si se tienen en cuenta los valores recomendados por la OMS, la población que respira aire contaminado es de 36,9 millones de personas, un 79% de la población (cuatro de cada cinco ciudadanos).
– La principal fuente de contaminación en áreas urbanas (donde vive la mayor parte de la población) es el tráfico.
– Al igual que en 2008, durante 2009 se aprecia una reducción de los niveles de contaminación con respecto a años precedentes. Entre las causas de esta situación destacan la reducción tanto de la movilidad como del consumo eléctrico originadas por la crisis, así como una meteorología más inestable.

Así que, a no ser que haya un temporal de lluvia y viento cada mes, la calidad del aire en las ciudades de España no va a mejorar si se sigue con la política actual.