En Suecia se produce más energía procedente de biomasa que de petróleo
Siento comenzar con un tópico, pero parece que los países nórdicos están más avanzados que el resto de Europa en muchos aspectos. En este caso, en potenciar las energías renovables. Según las estadísticas sobre consumo energético de la Asociación Sueca de la Bioenergía (Svebio), el consumo de biomasa fue del 31,8% respecto al total, mientras que el consumo de petróleo fue de un 30,9%. No sólo eso, en este país escandinavo, la bioenergía proporciona más energía que la hidroeléctrica y la nuclear juntas. Una lección que deberían aprender el resto de países europeos y, por qué no, el resto de países del mundo. Actualmente, el 46,3% de la energía consumida en el país proviene de fuentes renovables.

En Suecia, de este modo, el uso de energías renovables ha alcanzado un nivel que supera ampliamente los objetivos establecidos por la Unión Europea para el año 2020. Pero el gobierno sueco no se conforma con los dictámenes de la UE y se marca su propio objetivo: alcanzar el 50% de energía producida por renovables en 2020. Este éxito, claro está, no se consigue de un día para otro, ni es sólo responsabilidad de las instituciones públicas (aunque también aportan su granito de arena con una política de certificados verdes para la electricidad que ha impulsado las inversiones), sino que se ha realizado con la participación de toda la sociedad. El presidente de Svebio, Gustav Melín, comentó que “esta situación es el resultado del gran trabajo realizado por cientos de empresas y compañeros”.

Las centrales de energía procedente de biomasa se han convertido en el tercer suministrador de electricidad en Suecia tras las hidroeléctricas y las centrales nucleares. En total, produjeron 11,8 TWh de electricidad en 2008. La producción eléctrica con biomasa se ha duplicado desde 2002, cuando se implantó el sistema de certificados verdes, que acepta madera y turba como biocombustibles, pero no los residuos municipales. Las inversiones siguen una progresión muy positiva y varias plantas de biomasa en diferentes ciudades suecas acaban de abrir o lo harán próximamente