Encuentran la mítica “Ciudad perdida”
La “Ciudad Perdida” sigue siendo enigmática, sigue estando rodeada de un halo de misterio, pero ya no tiene nada de legendaria. Es real, como la vida misma, existe y se sabe dónde. Finalmente, tras casi un siglo buscándola, se ha encontrado en la selva hondureña, en la remota y jungla de la Mosquitia.

Los arqueólogos que la han descubierto tuvieron que adentrarse en una zona que no había sido visitada por el ser humano desde hace alrededor de 600 años, a unos 320 kilómetros al noroeste de Tegucigalpa, según informa el Instituto de Historia y Antropología de Honduras (IHAH). Sin embargo, no quieren indicar la ubicación exacta por precaución, para evitar que se produzcan robos.

Amor a la naturaleza

¿Y, qué han encontrado allí? Una etnia local de origen ancestral, los Pech, era una fuente de información muy valiosa, pues sólo su pueblo ha guardado hasta la actualidad detalles de aquella civilización, que existió entre el año 1000 y 1200 d.C., gracias a la que sabemos que, por ejemplo, tallaron figuras con forma de animales y hombres.

Los expedicionarios tienen que comprobar que realmente se trata de la misma ciudad a la que se referían los primeros colonizadores españoles, conocida también como “Ciudad Blanca” por construirse con piedras de ese color. Este aspecto es todavía un misterio, si bien en principio se cree que el hallazgo corresponde a la mítica ciudad perdida.

Por lo pronto, se han desenterrado medio centenar de piezas de piedra, algunas de ellas con forma de rostro con características de hombre y jaguar, así como una pirámide de ladrillos de barro y varios montículos que podrían haber sido las viviendas.

Encuentran la mítica “Ciudad perdida”
De entre los muchos interrogantes a los que han de dar respuesta, esperan poder establecer su similitud con la civilización Maya, que floreció en la época precolombina en la zona mesoamericana. Los expertos creen que, sea o no la famosa ciudad perdida, el nuevo hallazgo revelarán que La Mosquitia alberga muchas “ciudades perdidas”, que podrán enseñarnos mucho sobre una civilización misteriosa que desconocemos, y que podría tener una historia rica como la de los Mayas, conocidos por una profunda espiritualidad que habla de amor a la naturaleza y de la importancia de mantener relaciones armónicas con ella. Si es así, tendremos mucho que aprender de ellos.