Encuentran restos de 40 marsupiales gigantes en Australia
¿Qué acabó con los diprodontes, el cambio climático o la caza? Hoy por hoy, la ciencia no sabe responder a este pregunta con certeza, quizás fueran las dos cosas, o puede que una tercera que todavía se desconoce. Pero este misterio de la prehistoria podría tener los días contados gracias a un golpe de suerte en los hallazgos arqueológicos. Según cuenta un equipo de paleontólogos, haber encontrado los restos de una cuarentena de estos rumiantes de la megafauna australiana podría ofrecer datos capaces de explicar su desaparición.

Tenía el tamaño de un rinoceronte, es decir, hablamos de animales enormes que pesaban alrededor de tres mil kilos. Parientes de los actuales wombat y koalas, los diprodontes eran unos mamíferos que se extinguieron poco después de aparecer los humanos y se les considera el marsupial más grande que jamás ha existido. Pero ello no significa que tal fuera la causa de su final, y la ciencia sigue debatiendo al respecto. Ahora, con este increíble hallazgo de una gran cantidad de restos fosilizados podrían encontrarse pistas valiosas para poder rastrear la verdad.

El descubrimiento ha tenido lugar en un yacimiento al norte de Eulo, localidad del estado de Queensland, al noreste de Australia, y las estimaciones de los científicos atribuyen a los restos unos 200.000 años de antigüedad.

Encuentran restos de 40 marsupiales gigantes en Australia
“Se trata de la mayor concentración de este marsupial gigante encontrado en Australia” , explica Scott Hocknull, científico del equipo arqueológico. No todos ellos son esqueletos completos, es decir, no todos son como Kenny, nombre con el que se ha bautizado a uno de los restos mejor preservados.

Sobre esta curiosa especie de la megafauna prehistórica podemos decir que habitó el planeta en la época del Pleistoceno (primera época del Cuaternario que comenzó hace 1,8 millones de años y duró hasta hace 10.000 años) que caminaba a cuatro patas, y que verlo avanzar debió meter miedo, pues medía tres metros de largo y unos dos metros de altura. Además, aunque tenían un par de incisivos salidos eran herbívoros y satisfacían su apetito en los bosques abiertos y semiáridos del continente australiano.