Energía del metano
El metano, compuesto generado por los excrementos humanos, animales y los residuos urbanos, podría sustituir a los combustibles fósiles o enviar cohetes al espacio y al mismo tiempo evitar el efecto en el cambio climático.
Algunos estudios indican que las grandes cantidades de metano ocultas en el permafrost (congelada del subsuelo), bajo el lecho marino o en lagos helados del Ártico podrían estar escapándose a la atmósfera, precisamente por efecto del cambio climático.
Se estima que las reservas de metano hídrico duplican al resto de combustibles fósiles en todo el mundo y su capacidad de combustión es muy alta, lo que podría utilizarse como combustible y para producir diversos gases y sustancias industriales.
Al extraerlo de su lugar natural, desaparecen las condiciones por las que permanecía unido, de manera que el metano puede aprovecharse como fuente de energía.
Los orígenes principales de metano son:
– Descomposición de los residuos orgánicos
– Fuentes naturales (pantanos): 23%
– Extracción de combustibles fósiles: 20% (el metano tradicionalmente se quemaba y emitía directamente. Hoy día se intenta almacenar en lo posible para reaprovecharlo formando el llamado gas natural).
– Los procesos en la digestión y defecación de animales. 17%. (Especialmente del ganado).
– Las bacterias en plantaciones de arroz: 12%
– Digestión anaeróbica de la biomasa

Su fórmula química es CH4.