Energía fotovoltaica de concentración
La energía fotovoltaica de concentración es aquella en la que la radiación solar se concentra en una célula fotovoltaica altamente eficiente. Para conseguir esa concentración, varias tecnologías consiguen que el nivel de radiación solar se multiplique por mil para que esa célula pueda producir más energía. Prismas, espejos y lentes son los elementos más usados para conseguir ese propósito.

Los costes de la CPV son muy parecidos a los de la fotovoltaica convencional. El tamaño de la célula es más reducido y los costes de fabricación se reducen en gran medida. Sin embargo, los seguidores solares de alta precisión pueden aumentar esos costes, aunque rápidamente se verán amortizados gracias a una creciente expansión del mercado de este tipo de energía.

Los sistemas de generación de energía CPV hay que situarlos en el ecuador del planeta, algo que lógicamente se debe a que los niveles de radiación son superiores en esas zonas. Buen ejemplo de ello es España, un país pionero en la implantación y el desarrollo de este tipo de sistemas. Si se situaran en países donde casi siempre está nublado como Inglaterra, la radiación directa sería muy baja o prácticamente nula, por lo que al cabo del año se produciría muy poca energía.

Energía fotovoltaica de concentración
La CPV se puede instalar tanto a nivel individual como en grandes plantas industriales de más de 100 megavatios (MW). Si queremos instalarla sobre cubiertas, tenemos que tener en cuenta que sin seguidores solares nos será imposible.

Pese a que actualmete la CPV se encuentra en un estado precomercial, lo cierto es que en un futuro no muy lejano se puede crear un sector industrial propio capaz de suministrar buena parte del porcentaje de energía que se consume en los hogares de los países productores.