Energía a partir de las olas del mar en Canarias
Los habitantes de las islas Canarias están en contra del proyecto de extracción de petróleo en las aguas del archipiélago que planea Repsol, un proyecto que puede dañar el medio ambiente de la zona y, por tanto, también el turismo, un sector vital para la economía canaria.

Repsol y el ministro Soria, que apoya dicho proyecto, argumentan que no se puede vivir sin energía. Pero la cuestión es cómo se produce esa energía. Hay alternativas al petróleo: las energías limpias y renovables. Así, el debate debería girar sobre en qué tipo de energía se invierte ese dinero. En este sentido, Canarias puede optar, además de por las energías eólica y solar, por la energía undimotriz, la que proviene de las olas.

Marcos Lafoz es un investigador que desarrolla un proyecto undimotriz que, una vez terminado, puede suministrar suficiente energía para cubrir las necesidades eléctricas de más de un centenar de familias. El sistema de energía undimotriz se instalará en Las Palmas de Gran Canarias. La tecnología es cien por cien española. Es el proyecto Undigen, que está coordinado por la Unidad de Ingeniería eléctrica del Departamento de Tecnología del CIEMAT.

Lafoz ha comentado que las compañías distribuidoras de electricidad no confían en la tecnología y aún no se sabe si querrán que la planta undimotriz se conecte a la red general de electricidad. ¿No será que ven cómo se les acaba el negocio de producir energía de forma contaminante y ponen trabas a su desarrollo?

A diez kilómetros de la costa

Energía a partir de las olas del mar en Canarias
En todo caso, Lafoz ha reconocido que para que el sistema funcione de forma de eficiente se debe ubicar a una distancia de, al menos, diez kilómetros de la costa. La conexión con tierra a esa distancia es cara. El sistema cuenta con baterías que almacenan la energía para que pueda ser usada por sonars, desaladoras o comunicaciones en la costa.

La ventaja de este sistema es que es más robusto, más resistente, y es más difícil que falle, Esto se ha conseguido con un generador de reluctancia que recoge el movimiento lineal de las olas y lo transforma directamente en energía eléctrica, por lo que no requiere de un sistema hidráulico intermedio.