Energía renovable y portátil para depurar agua
Ecosphere Technologies, Inc. es una empresa de ingeniería medioambiental que diseña, desarrolla y fabrica soluciones de tratamiento de aguas residuales para mercados industriales. Uno de los dispositivos que han creado es una central depuradora portátil y autónoma que usa la energía solar y turbinas de viento para proporcionar electricidad limpia y convertir el agua subterránea contaminada en agua potable.

Además, permite ofrecer conexión inalámbrica a internet en unos 50 kilómetros a la redonda. Es, por tanto, un dispositivo que puede resultar utilísimo en situaciones de emergencia o en países con pocos recursos energéticos y donde no es fácil encontrar agua potable.

Se trata de un inmenso bloque, una especie de contenedor gigante, que se expande para albergar varios paneles solares y una pequeña turbina eólica. Dentro, un sistema para depurar el agua y una antena que, vía satélite, provee acceso a internet. Todo se puede transportar de un lugar a otro.

El Ecos LifeLink (que así se llama el invento) usa la energía solar para convertir agua contaminada en agua potable y, mediante la turbina eólica, produce energía suficiente para generar electricidad a un pequeño pueblo o a un campamento de emergencia. Ha sido creado para utilizarse en zonas de desastre o en regiones remotas, pero se le puede dar otros usos.

Los paneles solares generan 16 kilovatios (kW) de energía para el sistema de comunicaciones y el filtrado de agua, que puede llegar a procesar más de cien litros por minuto. La turbina eólica genera energía adicional.

LifeLink puede ser utilizado para proveer de agua y electricidad a un pequeño pueblo. Varios de estos sistemas pueden ser utilizados para generar energía para una escuela, el sistema de agua, algunos edificios y los sistemas de comunicación de una pequeña población.

Más allá de situaciones o regiones que necesitan ayuda, Ecos LifeLink demuestra que se puede (y se debe) vivir sin perder calidad de vida gracias a las energías renovables. Sólo hace falta apostar por ellas.