Energía solar en España: reciben premios pero son tratados como delincuentes
Invertir en energía solar en España es casi un suicidio económico. Ni a nivel industrial ni para autoconsumo particular sale a cuenta. Ante este absurdo panorama, la organización Ecooo lanzó una campaña de desobediencia solar. Dicha campaña ha recibido uno de los premios otorgados por Eurosolar, que aglutina a asociaciones que promueven proyectos de energías renovables.

La campaña se enfrenta sin ningún disimulo a la política energética del Gobierno del PP. La idea es suscribir microparticipaciones de cien euros para ser copropietarios de una instalación colectiva de energía solar fotovoltaica sobre tejado. Son los tejados fotovoltaicos comuneros. Cabe recordar que Ecooo es una entidad sin ánimo de lucro, al contrario que las grandes compañías que manejan a este Gobierno títere.

Para Ecooo, esta campaña no supone sólo el impulso de un tipo de energía limpia y renovable, sino que significa una manera de protestar ante la nefasta política en materia energética del Gobierno presidido por Mariano Rajoy, una oportunidad para la ciudadanía de reivindicar una mejora en el medio ambiente y la búsqueda de una mayor justicia social a través de la democratización de la energía. Porque, en el fondo, además del dinero que ganan las grandes eléctricas, lo que está en juego es restarle privilegios a los poderosos para que todos tengamos las mismas oportunidades.

Patada en la puerta… solar

Energía solar en España: reciben premios pero son tratados como delincuentes
Ante este tipo de protestas, el Gobierno se muestra muy beligerante, como demuestra una iniciativa presentada por el PP para permitir a los inspectores que revisan la legalidad de las instalaciones fotovoltaicas acceder a los domicilios particulares sin orden judicial. Esto recuerda lamentablemente a la tristemente famosa Ley Corcuera de los tiempos de Felipe González, que permitía a los cuerpos de seguridad el Estado entrar en las casas sin orden judicial si sospechaba que se producía alguna actividad delictiva. Sólo que en este caso es por generar energía gracias al Sol. Los ciudadanos responsables con el medio ambiente van a ser tratados peor que la mafia de la droga.

La polémica enmienda es la número 475 del Proyecto de Ley del Sector Eléctrico y permite que el Ministerio de Industria y Energía envíe inspectores a los domicilios privados para que revisen las instalaciones de autoconsumo, sobre todo, los paneles solares fotovoltaicos. A este paso va a ser preferible tener una plantación de maría que un huerto solar.