Energías contaminantes: nueva extracción de petróleo en el golfo de México y radiactividad en el lago Michigan
Cuando aún se sufren las consecuencias del accidente en la plataforma petrolífera Deepwater Horizon, otra compañía, en este caso, Shell, ya está preparando nuevos proyectos de prospección. La avaricia de las multinacionales del petróleo no tiene límites.

El proyecto de Royal Dutch Shell, de seguir adelante, será la prospección de petróleo en alta mar más profunda del mundo, una perforación de más de tres kilómetros bajo el agua en el golfo de México.

No es el único proyecto offshore que se planea. La compañía ExxonMobil va a comenzar a trabajar en un proyecto en la costa atlántica de América del Norte. John Hollowell, vicepresidente ejecutivo de Shell, ha señalado que se trata de una nueva generación de extracción de petróleo en aguas profundas y que ayudará a satisfacer la creciente demanda de energía en Estados Unidos.

Y es que bajo las aguas del golfo de México hay mucho petróleo, según los estudios realizados por las petroleras. El yacimiento, llamado Stones, fue descubierto hace ocho años y se encuentra a unas 200 millas al sudoeste de Nueva Orleans. Se calcula que la primera fase del proyecto alcance una producción máxima anual de 50.000 barriles de petróleo.

Un riesgo innecesario

Energías contaminantes: nueva extracción de petróleo en el golfo de México y radiactividad en el lago Michigan
El verano pasado, una fuga en un tanque provocó el cierre de la central nuclear de Palisades, en Michigan. La empresa propietaria, Entergy, aparentemente solucionó el problema mientras el funcionamiento del reactor se detenía por seguridad.

Pero parece que la reparación no fue del todo correcta y se produjeron nuevas filtraciones. Ahora bien, la fuga era tan “pequeña” que incluso la NRC (Nuclear Regulatory Commission de Estados Unidos) la permitía.

Hasta que hace unos días, la fuga pasó a mayores y se convirtió en un chorro de agua radiactiva que se vertía en el lago Michigan. Son unos 80 litros de agua con pequeñas cantidades de tritio radiactivo y pequeñas cantidades de cobalto y cesio, según la propia Comisión Reguladora Nuclear.

La planta de energía nuclear ha parado su actividad. Es la novena vez que la instalación se ha cerrado desde 2011.