Enoturismo en bicicleta
Algunas bodegas ofrecen una mezcla de ecoturismo y enoturismo, el disfrute de paseos en bicicleta, aire puro, preciosos paisajes y, por supuesto, buenos vinos. Son rutas turísticas para hacer en bicicleta recorriendo tierras de viñedos. Rioja, Ribera, Murcia, Cataluña, Jerez… son varias las denominaciones de origen que ofrecen esta posibilidad.

Las regiones más clásicas, la Rioja y la Ribera del Duero, son perfectas para un paseo en bicicleta por sus paisajes. Finca Villacreces es una de las bodegas más conocidas de la mítica “milla de oro” de Ribera del Duero, donde se ubica, por ejemplo, Abadía Retuerta. Finca Villacreces ofrece a sus visitantes bicicletas eléctricas para que hagan una visita por sus más de cien hectáreas de viñedos y bosque. En la Rioja, encontramos otra bodega clásica, Ramón Bilbao, con sus 7.000 metros cuadrados de viñedos. Además de la ruta en bicicleta, se puede disfrutar de una visita guiada a la bodega.

En Andalucía, en Jerez, se pueden visitar las famosas bodegas que elaboran el vino con el mismo nombre. Las bodegas Tío Pepe son una especie de miniciudad que se puede recorrer en bicicleta. En este caso, más que recorrer paisajes naturales, se disfruta de edificios históricos. Se puede alquilar una bicicleta por 18 euros, que incluye, además, una degustación de los vinos.

En Cataluña hay denominaciones de origen no tan conocidas, pero de igual calidad en lo que respecta a los caldos que allí elaboran. Por ejemplo, podemos dar un paseo por los bellos parajes de L’Empordà. Al ser un paisaje casi llano, las rutas en bicicleta están indicadas para cualquier persona. Además, se puede visitar la bodega y degustar vino y, también, aceite.

Enoturismo en bicicleta
Más al sur, pero sin dejar la costa mediterránea, llegamos a Murcia y sus vinos de denominación de origen Bullas. Aquí se oferta una escapada de fin de semana en la que se puede visitar el Museo del Vino de la región. Un viaje que cuesta 129 euros.