La eólica marina, por fin más barata que el gas y la nuclear
La competitividad de las renovables, qué duda cabe, depende sobre todo del precio de la energía. Y es que para que pueda constituir una alternativa real, que acabe relegando a las energías convencionales definitivamente, desde la nuclear hasta los combustibles fósiles, la clave no es otra que su abaratamiento. Sólo así, -y también consiguiendo sistemas de almacenamiento más baratos para controlar sus altibajos-, pueden acabar con éstas de una vez por todas a nivel global.

Dentro de este contexto, saber que la eólica marina ya es más barata que el gas o que la energía nuclear es todo un avance. Así, al menos, lo afirma un estudio liderado por Mike Parr, consultor energético.

Los costes descienden

Un reciente análisis ha demostrado que, en efecto, la energía eólica ahora resulta más asequible. En concreto, se han comparado los datos públicos sobre la energía eólica marina en Dinamarca, con un claro resultado. Según Parr, la energía eólica es más barato que la electricidad procedente de centrales de gas (turbinas de gas de ciclo combinado o CCGT) y de las nucleares.

También se concluyó que la tecnología había alcanzado un grado de madurez tal que podía considerarse financieramente viable o, lo que es lo mismo, ya no necesitan apoyo institucional en forma de ayudas como las subvenciones.

La eólica marina, por fin más barata que el gas y la nuclear
Para llegar a esta conclusión se valoró detalladamente la producción de eólica marina en aquel país para analizar sus costos, líder en producción este tipo de energía verde. De hecho, durante 2014 sus parques eólicos produjeron casi el 40 por ciento de la energía eléctrica del país.

Una importante diferencia

El parque de energía eólica marina Anholt, el mayor proyecto de este tipo en Dinamarca, es un 40 por ciento más barato que la central nuclear británica de Hinkley, siempre según el estudio. Del mismo modo, todavía con una mayor diferencia, la electricidad que suministra el parque eólico marino Horns es hasta un 58 por ciento más económica que lo que costaría en la planta nuclear.

La eólica marina, por fin más barata que el gas y la nuclear
Es importante tener en cuenta que el coste de las energías renovables no es uniforme, por lo que no basta con establecer comparaciones a partir de una misma fuente de energía. Además de variar a lo largo del tiempo, y de ir abaratándose progresivamente, con el paso de los años, hay variaciones tecnológicas y diversos aspectos que hacen variar los resultados en cada caso.

La dificultad de hacer comparaciones

En la práctica ese coste depende de numerosos factores, y ello hace imposible las comparaciones generales. Sin embargo, tal y como ha hecho el informe es posible establecer comparaciones concretas, entre proyectos determinados.

La eólica marina, por fin más barata que el gas y la nuclear
Entre los factores que influyen a la hora de comparar unos y otros proyectos que utilizan la misma fuente de energía podemos señalar el tipo de tecnología utilizada en cada proyecto como factor determinante en cuestiones claves como la producción y la amortización, pongamos por caso.

De este modo, establecer comparaciones entre proyectos de distinto tipo requiere de estudios pormenorizados para conocer realmente cuál es el coste en términos absolutos o comparativos, tanto se da. En este sentido, este estudio es específico pero, al mismo tiempo, resulta revelador al hallar una diferencia de costes a favor de la eólica marina, tradicionalmente considerada como una de las energías verdes de elevado coste relativo, junto con la solar.

Las energías verdes más rentables

¿Cuáles son las energías verdes de menor coste? De nuevo generalizando, según un estudio publicado por la Agencia Internacional de Energías Renovables la hidráulica y eólica terrestres son las energías renovables más competitivas para producir electricidad.

En este mismo estudio se cataloga a la eólica marina y a la energía solar concentrada o CSP como las más caras de las fuentes renovables, aunque se señala que “está previsto que sus costes sigan cayendo conforme vayan madurando”. Y ese momento, por lo visto, ya ha llegado.