Equo, el nuevo partido verde español
En Alemania, desde 1983, el Partido Verde tiene algún escaño en el Parlamento. Actualmente, posee 68 escaños. En el Parlamento Europeo, el Partido Grupo de los Verdes / Alinaza Libre Europea tiene 55 escaños, de los que 14 provienen de votos de ciudadanos alemanes y otros tantos de ciudadanos franceses. En España, en cambio, nunca un partido verde ha tenido un resultado relevante en las elecciones. Quizá por su desunión: había varios partidos verdes y se disgregaban los votos.

Ahora, el famoso ecologista Juantxo López de Uralde, Director de Greenpeace España hasta hace unos meses, ha aglutinado a la mayoría de personas que componen el movimiento verde para crear Equo, un partido político verde que aspira a conseguir algún escaño en las próximas elecciones. Esta unión de las fuerzas verdes ya es un paso muy importante para que, esta vez sí, el ecologismo tenga representación en el Parlamento Español. Pero, ¿qué pretende este partido? ¿Cuáles son sus intenciones políticas? Lo explican en su manifiesto.

En los últimos cincuenta años, el ser humano ha transformado los ecosistemas más rápida y extensamente que en ningún otro período de tiempo de la historia. No se puede negar que esto ha contribuido al desarrollo económico, pero no para todos los habitantes del planeta y a costa de deteriorar el medio ambiente. Entre otras consecuencias, esto ha llevado al cambio climático.

En los últimos años, la sociedad y parte de la política se han concienciado sobre el tema y tratan de propiciar cambios necesarios para la conservación del planeta. La formulación del concepto de desarrollo sostenible en sus dimensiones ambiental, social y económica, la adopción de compromisos concretos en las Cumbres de Río 1992 y Johannesburgo 2002 y la firma de los Convenios de Cambio Climático y de Biodiversidad parecían iniciar el camino del cambio. Sin embargo, en los últimos veinte años, la presión sobre los ecosistemas y su degradación ha seguido creciendo a mucha mayor velocidad que en los veinte años anteriores, sin haber resuelto los principales problemas sociales. Mil millones de personas no disponen de agua potable, dos mil millones no tienen acceso a la energía eléctrica y tres mil millones viven con menos de dos euros al día.

No hay que irse muy lejos para ver las desigualdades sociales. En España, en esos mismos veinte años se han construido tantos edificios como en los últimos veinte siglos, con los correspondientes impactos y pérdida de territorio y recursos naturales. Sin embargo, no se ha solucionado el problema del desempleo. La autorregulación del mercado ha resultado ser un espejismo. Las políticas tradicionales insisten en un modelo de desarrollo inviable. Muchos ciudadanos están hartos de los partidos políticos de uno y otro signo.

El desarrollo económico, por otra parte fallido, como ha puesto de manifiesto la crisis, lleva a un modelo productivo y de consumo claramente insostenible, que debe cambiar. La era del despilfarro ya no puede continuar.

Al partido Equo trabajará para conseguir la sostenibilidad ambiental y la equidad social. También quieren ofrecer un cauce de participación política a las personas que no se resignan a contemplar pasivamente la situación actual. Hace una llamada a personas que aspiran a vivir de una manera distinta, no tan dependiente del consumismo y la acumulación de propiedades y deudas, sino que repose en un consumo más responsable y en una mejor calidad de ocupación y de vida.