España muy vulnerable frente al calentamiento global
Se esperan tiempos complicados. El clima tendrá mucho que decir en las próximas dos décadas. Diversos estudios aseguran que España es uno de los más vulnerables a la amenaza de la desertificación derivada del calentamiento global. En concreto, está considerada como una de las naciones desarrolladas (junto con Estados Unidos) que más van a padecer la amenaza de la desertificación. Son las conclusiones del informe “Climate Vulnerability Monitor 2010: The State of the Climate Crisis”, una iniciativa conjunta de DARA y del Gobierno de las Maldivas.

Este informe se centra en cuatro áreas principales: salud, desastres medioambientales extremos, pérdida de hábitat y pérdidas adicionales en los principales recursos naturales. También publica elementos relevantes para valorar de forma global el impacto del calentamiento global sobre los países y las regiones del planeta, lo que permite planificar con cierto rigor prioridades en las respuestas que doten de mayor resistencia a los más vulnerables.

Lo cierto es que todos tenemos que estar preocupados porque el informe indica que prácticamente todos los países analizados presentan un alto nivel de vulnerabilidad ante los efectos del calentamiento global, y más de medio centenar de países necesitan ayuda de forma urgente ante las consecuencias del inminente avance del cambio climático. El clima está a punto de revelarse y las subidas del nivel del mar continúan imparables en algunos puntos del planeta. Existen ciudades al borde de la desaparición por inundaciones y otras en las que los terremotos o huracanes han arrasado.

Pero lo que también preocupa mucho es el tema de la salud, el estudio asegura que en 2030, cerca de un millón de personas morirán cada año como consecuencia de los efectos del calentamiento global, eso si no se toman medidas inmediatas de adaptación o mitigación, como programas de mejora de la calidad del agua o tratamientos contra insectos. Además, se estima que en la actualidad dos millones y medio de personas viven bajo la amenaza de la desertificación como consecuencia del cambio climático y que esta cifra se multiplicará por cuatro, de aquí a 2030, si no se toman medidas adecuadas y contundentes. Todos somos responsables de esto.

Nunca nos cansaremos de decirlo, todavía estamos a tiempo de aturar el desastre, cuando suceda puede que ya sea demasiado tarde.