España y el fracking: Cantabria dice no
Las empresas petroleras y gasistas y, en general, los grandes grupos inversores, buscan gas de esquisto para ganar dinero. Mucho dinero. En Estados Unidos saben bien los efectos negativos que esta técnica de extracción de hidrocarburos supone para el medio ambiente y para la salud de las personas, pues hace años que sufren sus terribles consecuencias (a este respecto, para conocer bien las consecuencias de esta técnica es recomendable ver el documental Gasland). En Europa, es un asunto menos conocido. ¿Y qué hacen las administraciones públicas al respecto? Pues depende.

Mientras el Gobierno de España presidido por Mariano Rajoy otorga facilidades para que estas empresas entren impunemente en el territorio y lleven a cabo sus proyectos, hay regiones que plantan cara a los grupos de presión y económicos de las grandes empresas extractoras. La última en hacerlo ha sido la comunidad autónoma de Cantabria.

Según los estudios llevados a cabo por las compañías de gas, en el norte de España es donde más gas de esquisto hay. Así, Lindando con Cantabria, en el norte de Castilla y León, en las provincias de Burgos y León, hay varios proyectos en marcha. También en Soria y otras provincias de otras regiones.

En Cantabria ha ocurrido algo inusual, la unanimidad en el Parlamento: los diputados de los diferentes grupos políticos, PP, PRC y PSOE, se han puesto de acuerdo para prohibir el uso de la fractura hidráulica o fracking en la región. Es la primera ley sobre el asunto que se promulga en España. En realidad, no tendría que ser tan extraño: existe un “clamor popular” contra el fracking.

En peligro el futuro de las regiones

España y el fracking: Cantabria dice no
Los defensores de la técnica aseguran que crea empleo y desarrolla la economía de las regiones. Pero ¿a qué precio? ¿Qué ocurrirá en esas zonas cuando ya se haya sacado todo el gas que hay en el interior de la tierra? Las empresas se marcharán a explotar otros lugares, dejando los ecosistemas destrozados. ¿Habrá entonces futuro para nuestros hijos o nuestros nietos en una tierra baldía, muerta y llena de productos químicos contaminantes?

Otra de las razones que esgrimen los defensores del fracking es la competitividad energética y la no dependencia de otros países. Pero, entonces, ¿por qué no impulsar las energías renovables y limpias, que también crean empleo sin comprometer el futuro del medio ambiente?

Cantabria ha decidido proteger sus recursos naturales, sus paisajes, sus acuíferos, su flora y su fauna y, en definitiva, la salud de sus habitantes. La prohibición afecta a todos los permisos, tanto los ya concedidos, como los que estén en tramitación o los que se puedan conceder. ¿Qué harán el resto de comunidades autónomas españolas?

Con todo, el ministro de Industria, José Manuel Soria, es partidario de la técnica, y el Gobierno central o 50 diputados o senadores pueden recurrir la ley cántabra.