Especies exóticas invasoras
Las especies exóticas invasoras son uno de los principales peligros para la biodiversidad en el mundo, gran cantidad de bichos y animales se han establecido en ecosistemas europeos. Algunos de estos seres son muy perjudiciales ya que acaban con las especies autóctonas, causan plagas, recuden la producción de campos, dañan a los bosques, transmiten enfermedades o provocan desperfectos en edificios, tuberías o muros. Se estima que el coste de controlar estas invasiones se eleva a miles de millones de euros anuales. Los responsables aseguran que las actividades humanas son las causantes del problema y reconocen la necesidad de mayores medidas de control y prevención.

Por ejemplo, actualmente un hongo invasor está extendiendo la grafiosis, una enfermedad que afecta a los olmos de los bosques centroeuropeos. En Reino Unido, la ardilla gris americana asusta a la ardilla autóctona y causa graves daños en las coníferas de los árboles, perjudicando gravemente a la industria de la madera. El mejillón cebra se incrusta en los desagües y afecta a la actividad industrial. Estas pequeñas invasiones son un gran problema para miles de personas. La lista de las especies autóctonas más dañinas es todavía más larga.

Aseguran que el hombre es el principal responsable de estas invasiones. Algunas de estas especies se han introducido expresamente con el objetivo de aprovechar sus posibilidades alimenticias como mejorar los cultivos de patata o tomate. Pero en otros casos los resultados no han sido los esperados, ya que su propagación ha desplazado plantas autóctonas y provoca dermatitis si se pone en contacto con la piel. El coipo y la rata almizclera se trajeron desde América para aprovechar su piel, pero se han convertido en una amenaza para presas, canales y sistemas de regadío.