Especies que resucitan
Algunos datos ofrecidos por los científicos son escalofriantes. Según sus estimaciones, por ejemplo, se extingue una especie cada veinte minutos. Para echarse a temblar. La pérdida de hábitat, la caza indiscriminada y la actividad del ser humano son algunas de las principales causas de la extinción de seres vivos.

Sin embargo, y afortunadamente, algunas especies que se creían desaparecidas, vuelven a aparecer. Son, a veces, los últimos ejemplares, una última oportunidad para conservar la especie. Declarar una especie extinta lleva un largo proceso de comprobación, de años, minucioso. Pero, en ocasiones, el animal es más listo que el hombre y logra “desaparecer”. Seguramente, para su propio bien. Desde el año 1500, “sólo” se han documentado 875 extinciones.

Las siguientes especies se creían desaparecidas, pero volvieron a dar señales de vida en 2010:

– El zorro rojo de Sierra Nevada. Biólogos del Servicio Forestal de Estados Unidos tomaron fotos de este animal con una cámara trampa.

– La lombriz gigante de Palouse. Vivía en las zona de la grandes llanuras de Estados Unidos. Desde 1800, la población de este gusano ha ido disminuyendo paulatinamente. Era tan inusual verla que se había convertido en una leyenda. Se hablaba de su olor a lirios, de que escupía a sus presas como método de defensa, pero pocos la han visto con sus propios ojos. Un equipo de la Universidad de Idaho se ha dedicado a buscarla entre la tierra, hasta que encontró algún ejemplar. No pasaban de los treinta centímetros de largo, no olía a lirios ni escupía.

– El loris esbelto rojo. Se creyó desaparecido hasta 2002. Pero en 2010 fue fotografiado por un miembro de la Sociedad Zoológica de Londres que trabajaba en el proyecto Evolutionarily Distinct and Globally Endangered (EDGE).

– La orquídea fantasma. Sus flores son casi transparentes. Además, se esconde bajo tierra durante años, así que el nombre le viene que ni pintado. Se halló un ejemplar en Reino Unido. Sobrevive gracias a la simbiosis con un hongo subterráneo, lo que le permite vivir bajo tierra muchos años sin florecer.

– El salmón sockeye negro. Un embalse construido en 1940 en Akita, Japón, destruyó el único hábitat natural de este pez. Sin embargo, transcurridos setenta años, se ha encontrado una pequeña población de estos peces cerca del lago Saiko.

– La ballena gris. Se extinguió en el Atlántico Norte en el siglo XVIII. En mayo de 2010 se avistó un ejemplar en el mar Mediterráneo, frente a las costas de Israel.

– La rana amarilla. Se ha visto de nuevo en Australia, en un lugar que pertenece a una propiedad privada. Su propietario colabora con los funcionarios de conservación para asegurar la supervivencia de esta especie.

– El albatros de cola corta. Se consideraba extinto desde la década de 1940. Pero en 2010 se han encontrado nidos en Estados Unidos.

– La araña Rosser’s sac. Esta extraña araña se creía extinguida en Reino Unido, pero se ha descubierto una nueva colonia en Chippenhan Fen, Cambridge, y otras zonas.
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