Esperanza y optimismo en la Cumbre del clima de Perú (COP 20)
Acaba de dar comienzo la COP20, la veinteava cumbre mundial del clima que, como todas las anteriores, busca lograr un pacto global para frenar de una vez por todas el calentamiento global. Será el enésimo intento, si bien esta vez hay motivos para pensar que las conversaciones puedan acabar dando sus frutos.

Sin embargo, esta vez se considerará un éxito si durante los 12 días de celebración, los 195 países participantes preparan el camino para que ese acuerdo llegue en la siguiente cumbre, la COP21 de París, que se celebrará en 2015.

Preparando un pacto global

Dentro del marco de la COP 21, China y Estados Unidos han anunciado por primera vez radicales planes de reducción que alimentan la esperanza de una negociación exitosa. Aún así, falta tanto por recorrer que sería prematuro ser optimistas.

Alcanzar un acuerdo global significará sustituir el actual Protocolo de Kioto por un acuerdo global jurídicamente vinculante que establezca plazos para la reduccción de la emisión de gases de efecto invernadero, fundamentalmente el Co2.

Esperanza y optimismo en la Cumbre del clima de Perú (COP 20)
Ello supondrá, lógicamente, apostar por las energías renovables e ir relegando a un segundo plano a las energías fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas natural. Aunque parece un objetivo demasiado ambicioso, utópico incluso, esta vez se tiene el viento a favor para avanzar, sin prisa pero sin pausa, rumbo hacia la capital francesa.

Aunque por un lado no cabe duda de que el cambio es costoso y no todos los países están dispuestos a implicarse, por otro lado se tiene el compromiso de dos gigantes: China y Estados Unidos, que recientemente se comprometieron a reducir las emisiones. Esta buena predisposición de ambas naciones, grandes emisores de CO2, es el principal motivo de esperanza. Su buena voluntad, sin embargo, no significa que los hechos vayan a llegar con la misma facilidad, pero sí pueden facilitar el tan ansiado pacto internacional.