Estados Unidos y China se unen contra el cambio climático
Estando como estamos, tan faltos de un acuerdo global que frene las emisiones de gases de efecto invernadero, se agradecen los intentos de acercamiento entre dos de los grandes emisores a nivel mundial, como son China y Estados Unidos.

No se ha hecho más que un bonito discurso que suena a música celestial, por lo que podría quedarse en agua de borrajas sin ser algo excepcional. Es lo que tienen las palabras, el viento suele llevárselas, sobre todo si salen de la boca de políticos. Así, una vez izada la bandera de la desconfianza, dejando a un lado este lógico escepticismo, la noticia también resulta esperanzadora.

Parecía casi una utopía, pero lo cierto es que China y Estados Unidos han prometido que trabajarán juntos para atenuar los efectos del cambio climático global, en un comunicado conjunto emitido al finalizar la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, a Pekín. ¿Pero, cómo lo harán? Ambos países dijeron que mejorarán su diálogo en políticas climáticas, lo que incluirá ser más transparentes a la hora de compartir información sobre sus respectivos planes posteriores al 2020 para limitar las emisiones.

Protocolo de Kioto

Se comprometen a ayudar a lograr el próximo gran reto establecido para 2015 a nivel global de encontrar un sucesor del Protocolo de Kioto de 1997 -único pacto internacional sobre el cambio climático-, una tarea hasta ahora imposible de conseguir en sucesivas cumbres mundiales, incluyendo la última celebrada en Varsovia (COP 19).

Recordemos que Estados Unidos nunca ratificó el Protocolo de Kioto, para disgusto de China, así como la vital importancia de un nuevo pacto global que prevea la reducción de emisiones y medidas para facilitar la adaptación al cambio climático a las naciones más pobres.

Estados Unidos y China se unen contra el cambio climático
En lo que respecta a su hasta ahora difícil entendimiento, aseguran que van a dar frutos, con “resultados concretos” en el Sexto Diálogo Económico y Estratégico entre ambos países. “Este es un esfuerzo de cooperación único entre China y Estados Unidos que aspira a establecer un ejemplo de liderazgo y seriedad global sobre el tema de la negociación climática del próximo año”, dijo Kerry. El 2015 será la prueba del algodón.