Estrés hídrico: Agua en peligro
El estrés hídrico es un fenómeno cada vez más extendido que provoca un deterioro de los recursos de agua dulce en términos de cantidad (acuíferos sobreexplotados, ríos secos, lagos contaminados) y de calidad (eutrofización, contaminación de la materia orgánica, intrusión salina). Sucede cuando la demanda de agua es más grande que la cantidad disponible durante un periodo determinado de tiempo o cuando su uso se ve restringido por su baja calidad. Gran parte de España registra un elevado riesgo de sufrir un deterioro de la cantidad y calidad del agua, teniendo en cuenta que la demanda de agua en España entre 1975 y 2006 ha aumentado entre el 50% y el 70%.

En 2030 un 65% de la población española sufrirá las consecuencias del estrés hídrico.

Estrés hídrico: Agua en peligro
Nuestra sociedad no es consciente de los problemas que pueden traer una escasez de agua y su uso es desproporcionado con un despilfarro enorme en el ámbito doméstico. España es el país de Europa que más agua consume en los hogares, con una media de 250 litros por persona y día.
Un gasto prudente y la utilización de sistemas eficientes evitarían un empeoramiento del problema. En ese sentido, hay que seguir fomentando una nueva cultura del agua que permita entre todos la gestión sostenible de este valioso recurso.

Europa ha aumentado de media en unos 50 milímetros cúbicos por hectárea al año su consumo de agua.

Estrés hídrico: Agua en peligro