Estudian pavimentar el suelo de Fukushima para evitar más fugas
Se espera la llegada de un potente tifón a Japón, el más potente de la última década, y los habitantes que viven cerca de la siniestrada central no pueden evitar recordar la catástrofe, que se produjo precisamente a causa de un desastre natural: el terremoto y posterior maremoto. El tifón Wipha llegará con vientos huracanados y lluvias torrenciales.

Las autoridades han decretado el estado de alarma. Se esperan vientos de hasta 194 km/h. Es probable que se produzcan inundaciones. En Fukushima, se han tomado más precauciones de lo normal: se han asegurado las grúas y se ha prohibido a los operarios que trabajen en el exterior. La compañía Tepco ha puesto en marcha válvulas de drenaje ante la llegada del tifón. Además, bombeará agua a tanques de almacenamiento temporal.

El problema de Fukushima no está resuelto. Ahora se plantea una nueva solución: pavimentar el exterior de la central nuclear de modo que, cuando llueva, no se filtre la lluvia. Una solución bien sencilla. ¿Por qué no se ha puesto en marcha antes?

Según un informe del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada (AIST), parte del agua de los sótanos de la central proviene de la lluvia y no de los acuíferos subterráneos. Si es así, sólo habría que pavimentar el suelo del recinto para evitar que el agua de lluvia se filtrara. Por tanto, no habría que llevar a cabo soluciones mucho más caras y poco ortodoxas, como congelar el subsuelo.

La lluvia se filtra hasta los sótanos

Estudian pavimentar el suelo de Fukushima para evitar más fugas
El agua de los sótanos se volvió radiactiva porque entró en contacto con los reactores nucleares. Esta agua radiactiva pasa a las aguas subterráneas que se filtran desde los edificios y que, hasta ahora, se creía que procedían de acuíferos profundos. El resultado: unas 300 toneladas de agua contaminada llegan al mar cada día.

El nuevo informe del AIST indica que el suelo está compuesto de materiales que dejan pasar el agua de lluvia: arenisca y un manto de barro. Cuando se producen precipitaciones, el agua se filtra hasta los 40 metros de profundidad.