Estudian los posos de café para obtener biodiésel
Científicos estadounidenses estudian los posos de café con el objetivo de convertir este desecho en carbón activado o en una prometedora fuente de energía como el biodiesel u otros combustibles.

Sus estudios se centran en la extracción de aceite de los residuos, en secar los granos para filtrar las impurezas en la producción de biodiésel y, en tercer lugar, en su uso como biomasa, tal y como han explicado estudiantes de doctorado de ingeniería ambiental de la Universidad de Cincinnati y sus profesores en la 246 reunión nacional de la American Chemical Society, celebrada en Indianápolis.

Sólo en los Estados Unidos se producen más de un millón de toneladas de desechos de granos de café que acaban en los vertederos, por lo que de prosperar este método de producción de biodiésel se aprovecharían estas grandes montañas de basura. A su vez, esta misma materia prima se podría utilizar para filtrar las impurezas e la producción de biodiésel y para su quema directa como fuente de energía.

Primeras pruebas

El proyecto se inició en 2010, en un intento de sacar partido de los granos de café desechados por una tienda de Starbucks en el campus universitario, con un resultado exitoso que les animó a seguir investigando. Básicamente, se obtuvieron interesantes rendimientos en cuanto a funcionalidad y precio con respecto a las alternativas que hay actualmente en el mercado.

Estudian los posos de café para obtener biodiésel
Hoy por hoy, la investigación persigue mejorar la eficiencia de la depuración para conseguir unos estándares que lo hagan competitivo en el mercado. Entre otros puntos positivos, su gran ventaja como método para fabricar biodiésel es constituir una fuente de producción no alimentaria, a diferencia de lo que ocurre con el maíz, la soja u otros cultivos. ¿Conseguirá ser una alternativa a los combustibles fósiles e incluso a otros biocombustibles?