Etanol a partir de residuos de mermelada
El proyecto europeo Value es un plan de investigación que tiene como objetivo producir etanol a partir de residuos agroalimentarios. Entre otros, probará la tecnología con desechos procedentes de la elaboración de mermeladas y confituras. Se están haciendo pruebas usando únicamente este tipo de materia prima yo, también, mezclándola con cebada, de modo se produce un proceso de cofermentación.

Los resultados de las pruebas han tenido éxito, así que Cener (Centro Nacional de Energías Renovables) ya ha comenzado a entablar contactos con ingenierías para realizar un estudio de viabilidad para implantar la tecnología a escala industrial.

El proyecto Value está financiado por el programa SUDOE de la Unión Europea. Se investigan tecnologías de valorización de residuos vegetales para su uso en la producción de energía. Así, por ejemplo, la Association pour l´Environnement et la Securité en Aquitaine (APESA) y AZTI-Tecnalia realizaron pruebas de obtención de biogás con otros residuos, mientras que el Cener probó los de mayor contenido en azúcares.

Se eligió una materia prima que es un residuo de la industria de producción de mermeladas y almíbar y que es líquida. Además, tiene un elevado contenido en azúcares solubles. Hasta ahora, este residuo se transporta en camiones hasta un gestor que lo elimine de forma adecuada.

A escala industrial

Etanol a partir de residuos de mermelada
A partir de ahora, caben dos posibilidades de uso en una planta de producción de bioetanol: la primera es usarlo directamente para la producción de bioetanol; la segunda, de manera combinada en una planta de producción del biocarburantes a partir de grano.

Ambos procesos necesitan ciertas adaptaciones. Pero, en cualquier caso, los beneficios, tanto empresariales como medioambientales, son evidentes. El residuo contiene azúcares solubles fácilmente que son fermentables, de modo que se convierten en etanol. Este etanol resultante cuenta con niveles máximos de concentración, aunque es necesario añadir nutrientes al medio para que el proceso finalice.

Pero el residuo de mermelada también puede ser cofermentado con grano de cebada para la producción de bioetanol en plantas de primera generación aportando algunas ventajas.