Etanol de yuca en África para detener la deforestación y mejorar la salud
Novozymes es una empresa dedicada al desarrollo de energías renovables. Uno de sus últimos proyectos es producir biodiésel en y para Mozambique. El proyecto se llama CleanStar Mozambique y trabajará con los pequeños agricultores para desarrollar prácticas agrícolas sostenibles, produciendo, al mismo tiempo, alimento y etanol para cocinar.

Con este proyecto se quieren solucionar varios de los más graves problemas que sufren los habitantes del África subsahariana, todo ello desarrollando una economía sostenible y ecológica, luchando contra la degradación de la tierra, la mala salud de las personas y la pobreza energética de la región.

El objetivo es transformar el modo de vida para que esté basado en una economía sostenible. Pero, además, se dejarán de usar las cocinas de carbón que, aparte del peligro que suponen, contaminan el ambiente y contribuyen al cambio climático. La empresa Novozymes tiene la intención de aumentar los ingresos de los agricultores hasta en un 500%, impidiendo que se deforesten miles de hectáreas de bosque cada año y reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. Mejorar la economía mientras se respeta el medio ambiente

Según los responsables del proyecto, la agricultura en muchos países en desarrollo tiene un enorme potencial, que puede ser impulsado por la biotecnología. Con este proyecto, algunas comunidades locales en África serán capaces de producir más alimentos y más energía, mientras que mejorarán su salud, conservarán sus bosques, disfrutarán de un aire más limpio y la economía crecerá.

Lo que las familias de los agricultores no consuman, podrán venderlo a CleanStar Mozambique, una empresa que produce y comercializa una amplia gama de productos alimenticios, así como combustible para cocinar a base de etanol de yuca, que también se venderá en los mercados urbanos.

En África, más del 80% de las familias urbanas compran carbón para cocinar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), esta forma de cocinar origina contaminación del aire en espacios interiores que puede ser muy perjudicial para la salud de las personas. Además, es un factor importante en la deforestación masiva en todo el continente, donde cada año cientos de millones de árboles son talados para producir carbón vegetal.