Europa contra la pesca ilegal
Aunque la Unión Europea, hasta el momento, no ha dado ningún paso importante para una política pesquera sostenible en su territorio, parece que, al menos, quiere combatir la pesca ilegal. Ha sido el Parlamento Europeo el que ha reclamado que la Unión Europea redoble los esfuerzos para combatir la pesca ilegal en el ámbito internacional.

Para que la medida tenga éxito se necesita, sin duda, una mayor colaboración de terceros países como Estados Unidos, Japón y China. El Parlamento Europeo ha pedido, a este respecto, que se estudien instrumentos jurídicos internacionales que permitan juzgar e imponer sanciones contra el comercio ilegal de pescado teniendo en cuenta los dictados de la ONU.

El 15% de las capturas mundiales, lo que supone entre 11 y 26 millones de toneladas anuales de pescados, se capturan con actividades pesqueras ilegales, según los datos manejados por la Eurocámara. Por tanto, es esencial estrechar la colaboración internacional en este grave problema pues, dado que dos terceras partes de los océanos sobrepasan la jurisdicción nacional (son aguas internacionales). Además, hay que tener en cuenta la gran movilidad de las flotas pesqueras.

Así, los eurodiputados han pedido que se aborde de forma urgente este problema, ya que impide la gestión sostenible de los recursos marinos. Además, se ayudaría a preservar la biodiversidad. Lo que sí puede hacer la UE, y así lo han pedido los miembros del Parlamento Europeo, es intensificar las inspecciones en alta mar para impedir la entrada de productos ilegales al mercado. También se puede sancionar a los países que no cumplan con la legislación y subordinen las ayudas europeas del sistema de preferencias generalizadas, que deberían estar también subordinadas al cumplimiento de las leyes contra la pesca ilegal.

Así mismo, los eurodiputados abogan por un registro obligatorio de los buques de pesca con un tonelaje bruto por encima de las diez gigatoneladas, que se desarrollen sistemas de documentación, que se obligue a utilizar sistemas de vigilancia de buques electrónicos, que se impulse el intercambio de información sobre las actividades de buques, controlar más las importaciones y un acuerdo para cerrar los mercados de pesca ilegal.

Después de todas esas medidas, quizá también la propia Europa elabore una legislación que favorezca una pesca sostenible en territorio europeo.