Europa sufrirá más sequías, inundaciones e incendios forestales
La opinión de los expertos sobre las consecuencias que traerá el cambio climático no hace prever nada bueno en Europa. Sequías, inundaciones e incendios forestales, entre otros eventos extremos, serán más frecuentes en el Viejo Continente a corto, medio y largo plazo, advierte la ONU.

Es la alerta de unos 500 expertos científicos y representantes políticos tras elaborar el último informe del Panel Intergubernamental de la ONU sobre el Cambio Climático (IPCC) que acaba de hacerse público tras una reunión conjunta clausurada hoy en la ciudad japonesa de Yokohama. Su mensaje es claro: los impactos del calentamiento global serán “graves, generalizados e irreversibles”.

Los efectos del cambio climático

Si borrador del informe ya dibujaba un negro panorama en todo el planeta, a no ser que lo remedie una disminución de las emisiones de CO2, su versión definitiva apunta en la misma línea. En él se analizan los efectos del cambio climático en la actualidad, a medio plazo (entre 2030 y 2040) y largo plazo (2080-2100),concluyendo que el clima está cambiando y seguirá provocando eventos extremos. Y, por supuesto, estos serán cada vez más intensos y frecuentes si no se reducen drásticamente los gases de efecto invernadero.

Europa sufrirá más sequías, inundaciones e incendios forestales
En Europa habrá más de lo mismo. Se confirman las previsiones de eventos extremos, tales como sequías, tormentas, lluvias torrenciales e inundaciones. En el sur de Europa se espera un incremento de las restricciones de agua por una utilización intensiva de este recurso para la agricultura, la industria y el uso doméstico. A ello se le unirá una “significativa reducción de la extracción de los ríos y de acuíferos subterráneos”.

En la misma región se esperan más olas de calor y de mayor duración, con el consiguiente riesgo de incendios forestales, que también afectarán con especial virulencia en “la región boreal de Rusia”. También se señala un mayor peligro de inundación en las zonas costeras y cuencas de ríos por la triple amenaza que representa la urbanización, el aumento del nivel del mar y la erosión de la costa.