Extracción de oro en Perú destroza la Amazonia
En época de crisis, el precio del oro sube. Misterios del sistema monetario internacional. Pero, lo malo es que, no sólo afecta al mundo de las finanzas, sino también al medio ambiente. Si el oro vale mucho, las empresas (y la gente) que lo extrae harán cualquier cosa para conseguirlo. Aunque sea a costa de destrozar la naturaleza.

El oro ha alcanzado precio récord y la biodiversidad de las selvas tropicales de la Amazonia peruana peligra. Un extraño efecto mariposa. En realidad, no tan extraño. Desde la crisis del año 2008, muchos inversores han invertido su dinero en el oro. Como consecuencia de ello, miles de mineros ilegales han invadido la región de Madre de Dios, en la parte suroriental de Perú.

La minería ilegal causa un terrible perjuicio a las selvas tropicales vírgenes y a los sistemas fluviales de la región, incluyendo algunas de las reservas naturales más importantes de Perú. Los mineros ilegales utilizan técnicas primitivas de la minería para lograr extraer enormes cantidades de oro de los suelos arenosos. Para extraer el preciado mineral, el mercurio que se usa en el proceso y la tosca extracción provocan agujeros tóxicos en la selva virgen.

Para la organización WWF es una zona de desastre. La región cuenta con una biodiversidad irremplazable. Se calcula que el número de mineros en la región de Madre de Dios oscila entre los 40.000 y los 50.000. Tan sólo el 3% de ellos son legales.

Los mineros ilegales extraen casi una quinta parte del total anual de oro en Perú. Además, son responsables de la destrucción de más de 70 kilómetros cuadrados de selva tropical y, según grupos ambientalistas, provocan un vertido de unas 35 toneladas métricas anuales de mercurio en las corrientes de los ríos y la selva.

Así mismo, estas prácticas tienen consecuencias sociales, creando zonas donde no existe la ley, proliferan las armas, el alcohol barato y los burdeles de prostitutas adolescentes. El gobierno local no puede hacer nada. Si no actúa el Gobierno nacional de Perú, en la zona, no sólo peligrará el medio ambiente, sino también la seguridad pública.

Por otra parte, en una región en la que muchos sufren pobreza y no hay oportunidades económicas, la minería, aunque sea ilegal, es una salida.

Pero otros confían en el ecoturismo para desarrollar económicamente la zona. Pescadores y comunidades indígenas locales también se oponen a la destrucción del medio ambiente. Si no se comprara oro para especular, todo esto no ocurriría.