Extractores de contaminación para filtrar el aire
La disminución de las emisiones de gases contaminantes se antoja inalcanzable según observamos la tendencia actual. Las grandes potencias mundiales no están dispuestas a reducir la contaminación de sus empresas si eso supone un aumento de sus costes industriales, y por lo tanto una reducción de los beneficios y menor crecimiento económico. Pocos confían en que en 2100 se puede tener controlado el cambio climático, quien sabe si por esa fecha ya será demasiado tarde.

Ante la evidencia de lo imposible, los científicos estudian otros métodos para reducir la contaminación que flota por la atmosfera. Se estudia en el desarrollo de máquinas para extraer el dióxido de carbono del aire, pero su viabilidad sigue siendo un interrogante. Quizás pueda parecer ciencia ficción, pero no lo es. Actualmente ya existen sistemas de limpieza de gases que se usan en la industria, pero lo que se necesitaría es diseñar una máquina que pueda funcionar a gran escala para filtrar el aire.

El proceso no es muy complicado y ya funciona: un extractor tubular que contiene hidróxido de sodio (lejía de sosa) filtra el aire pasando por unos cilindros que convierten el CO2 en carbonato de sodio, finalmente el resto del aire sale limpio de impurezas. Posteriormente, el carbonato de sodio se extrae para mezclarlo con hidróxido de calcio (cal muerta), la combinación se transforma en carbonato de calcio (piedra caliza) que se puede almacenar sin peligro de contaminación.