Fabrican alimentos a partir de basura orgánica reciclada con insectos
Con su eficaz transformación de residuos orgánicos en compost, las lombrices indicaron el camino, y los científicos simplemente siguieron la flecha, logrando un novedoso método capaz de ampliar el número de insectos capaces de hacer algo parecido con la basura orgánica. En este caso, los desechos se transforman en alimento.

Como todas las grandes ideas, también ésta se caracteriza por su simplicidad y grandes aplicaciones. En este caso, su uso una vez se haya perfeccionado el método (todavía se está experimentando) permitiría dar una salida sostenible a los millones de toneladas de basura orgánica de origen vegetal y animal, altamente polucionadores.

Las pestilencias y contaminación ambiental que producen se evitaría, según afirman sus creadores, investigadores del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México, al tiempo que se lograría un reciclaje muy provechoso empleando varias especies de insectos, como larvas de moscas, hormigas, escarabajos, cucarachas o gusanos, entre otros.

Alimento balanceado

Una de las posibles aplicaciones sería convertir esos residuos en biomasa aprovechable como alimento para animales, incluyendo ganado, aves, conejos, pollos, gallinas o, por ejemplo, peces o invertebrados criados en piscifactorías.

Dependiendo del tipo de desecho resultan especialmente indicados unos u otros insectos, pues cada tipo tiene sus peculiaridades. Igualmente hay que tener en cuenta la temperatura, cantidad de humedad y luminosidad del ambiente, también decisivos para la proliferación de unas u otras especies.

Fabrican alimentos a partir de basura orgánica reciclada con insectos
El método también juega con las distintas fases de desarrollo de los insectos para conseguir una descomposición que convierta los residuos en biomasa aprovechable.

Actualmente, se está probando el método en distintas granjas para comprobar los resultados de este tipo de alimentación, elaborada de forma balanceada para aves y peces. Por lo pronto, al menos, los científicos afirman que los animales se desarrollan de forma muy satisfactoria. Lo que no sabemos es si este sistema podría acabar ampliándose también a la alimentación humana. Tiempo al tiempo.