Fallas ecológicas
Las fallas de Valencia ya han empezado y con ellas la fiesta se ha desatado. Eso quiere decir que ya se pueden apreciar multitud de creaciones que han costado mucho tiempo y dinero y que van a terminar siendo quemadas.

Este año, más que en ningún otro año, van a destacar los monumentos que hacen alusión a temas ecológicos, a la protección del medio ambiente para conseguir un mundo más limpio y sostenible. Historia, naturaleza-medio ambiente, música, educación o juegos están teniendo mucho más protagonismo que los temas relacionados con la ciencia ficción o los personajes públicos.

La falla de Quart-Palomar (en defensa de los animales salvajes) o la de Aras de Alpuente-Castell de Pop (que trata la cumbre de Kioto), son buenos ejemplos que ilustran las nuevas preocupaciones que van ganándose cada vez un sitio más grande dentro de esta importante fiesta. Además, la solidaridad con el Tercer Mundo también esta presente gracias fallas infantiles que tratan de protestar contra la desigualdad. Sin embargo, pienso que construir estos monumentos reivindicativos (que han costado mucho dinero) y luego quemarlos derrocha hipocresía por los cuatro costados…