Falta agua en África
Según el informe Evaluación de Respuesta Rápida elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA)y ONU-Hábitat, el 40% de los habitantes de África vive en zonas urbanas donde el suministro de agua es inadecuado. Por otra parte, la rápida urbanización de las últimas cinco décadas está cambiando el paisaje de África y generando retos tanto para el suministro de agua como para los servicios sanitarios.

El citado documento señala que los ciudades africanas crecen a un ritmo más rápido que en cualquier otro lugar del mundo. Como consecuencia de este rápido e inadecuado desarrollo de las urbes,el 40% de los mil millones de habitantes de África vive en zonas urbanas (un 60% en barrios pobres) en las que el suministro de agua y el saneamiento son ineficientes.

Este estudio, publicado en el Día Mundial del Agua, ofrece otros datos terribles. Por ejemplo, que la población urbana de África que no tiene acceso al agua potable creció de los 30 millones en 1990 a más de 55 millones en 2008. En ese mismo periodo, el número de personas sin servicios de saneamiento razonable se duplicó hasta los 175 millones. Vamos a peor. Para Achim Steiner, subsecretario general y director ejecutivo del PNUMA, estas terrible situación tiene que ser seriamente tratada en la Conferencia de la ONU sobre el Desarrollo Sostenible en 2012.

Pero, desde ya, habría que tratar de mejorar la planificación y gestión urbana en las grandes ciudades africanas para poder proporcionar a sus ciudadanos acceso universal a los servicios básicos. Algunos ejemplos. Durante los últimos cincuenta años, en Addis Abeba, capital de Etiopía y una de las ciudades más grandes de África (en la imagen), la población ha pasado de los cien mil a 3,5 millones de habitantes. No es fácil proporcionar suficiente agua potable a sus residentes.

Aunque el problema no es sólo el agua. Sólo se recicla un 5% de los residuos sólidos recolectados. El resto se arroja a vertederos, en terreno abierto o cerca de los ríos y arroyos y bajo los puentes. Por otra parte, el 60% de los alimentos que se consumen se riegan con aguas residuales, con lo que las intoxicaciones alimentarias son frecuentes.