Félix y el lobo
España, años 70. El lobo es considerado un animal poco menos que demoníaco: se dice que rapta y mata a los niños, al ganado… Es necesario exterminarlo. Existía la figura del alimañero, persona que mediante cepos, veneno y otros métodos se dedicaba a exterminar lobos. Fue famoso el alimañero “Pepe, el de Fresneda”, quien dio muerte a 123 ejemplares. Y es que hasta 1970 se premiaba con una buena cantidad de dinero el hecho de matar un lobo.

Pero la vehemencia de Félix Rodríguez de la Fuente contribuyó a que cambiaran las ideas sobre este magnífico animal.

De pequeño compartía el odio y el miedo de sus paisanos hacia el lobo, hasta que, ya adolescente, su mirada se topó con los ojos de uno de ellos. Pensó que había tanta nobleza en esos ojos que era imposible que pertenecieran a un ser detestable.

Con el entusiasmo que le caracterizaba, Félix fue investigando sobre el lobo a lo largo de muchos años. Pero no sólo sobre el papel, sino también sobre el terreno: salvó a dos cachorros de morir apaleados en un pueblo y los crió junto con su mujer en una finca; así, consiguió convertirse en el “jefe de la manada”, en el “lobo alfa”: los lobos incluso cazaban para él y le traían las piezas. Repitió este experimento con varias manadas en los montes cercanos al barranco del río Dulce, en la localidad de Pelegrina (Guadalajara), demostrando que el lobo es un animal noble y amigable. Comienza así a divulgar lo que él denominaba “la verdad del lobo”, lo cual provocó incluso que le amenazaran varias veces de muerte.

Realizó multitud de documentales sobre estos cánidos, con imágenes espectaculares que iban calando en la gente. Los ciudadanos se iban enamorando del lobo. Consiguió cambiar la política del ICONA hacia este animal y acabar con las Juntas de Extinción de Animales Dañinos y Protección a la Caza.

Sin Félix el lobo se hubiera extinguido en la península ibérica. Ahora está prohibido cazar lobos libremente; sólo se permite un cierto control de población. Actualmente hay unos 2.500 ejemplares en España, un número seis veces superior al de los años 70.