Fenómenos meteorológicos extremos sin precedentes
Algunas regiones del mundo están sufriendo este año graves fenómenos meteorológicos: inundaciones en Asia y Europa Central, la ola de calor y la sequía en Rusia, deslizamientos de tierra en China, graves sequías en el África subsahariana. Aunque en un intervalo de tiempo corto no es fácil determinar si estos eventos son atribuibles al cambio climático, la secuencia de desastres que se está produciendo en los últimos tiempos coincide con las previsiones del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático).

El Departamento Meteorológico de Pakistán (PMD) ha estado advirtiendo desde antes del inicio de la temporada del monzón (desde mediados de junio) sobre la posibilidad de las inundaciones para gestionar mejor la ayuda a la emergencia. El evento ha afectado, en primer lugar, al noroeste del país y, después, se extendió a otras regiones. Por ejemplo, la provincia de Khyber-Pakhtonkwa recibió casi un 180% de exceso de precipitación total en julio si se compara con el promedio mensual a largo plazo.

Según Roshydromet, el Servicio Federal Ruso de Hidrometeorología y Monitoreo Ambiental, julio de 2010 ha sido el mes más cálido en Moscú desde que existen registros meteorológicos modernos, es decir, desde hace 130 años. La temperatura ha superado la media con creces, más de 7,8º C que el promedio. Las temperaturas récord han llegado a más de 38º C. La temperatura mínima de casi 25º C también es mucho mayor si se compara con el promedio histórico, 14º C. Estas temperaturas son características de una ola de calor de una rara intensidad y duración.

China también está experimentando las peores inundaciones en décadas. El número de muertos causados por la avalancha de lodo en la provincia de Gansu Zhouqu fueron más de setecientos, a lo que hay que sumar unas mil personas desaparecidas. Doce millones de personas han perdido sus hogares debido a estas inundaciones.

El 5 de agosto de 2010, el sensor Modis del satélite Aqua de la NASA detectó la rotura del glaciar Petermann, en el norte de Groenlandia, el mayor trozo de hielo desprendido en los últimos cincuenta años. Así mismo, decenas de miles de icebergs se desprenden cada año de los glaciares de Groenlandia. Hay que añadir a esta terrible lista las sequías y los incendios en Australia y un número récord de días con temperatura excesivamente altas en el este de Estados Unidos.

La Organización Meteorológica Mundial coordina la recopilación de estos datos globales para la investigación científica a largo plazo y está trabajando en un Marco Global para los Servicios Climáticos, decidido en 2009 por la Conferencia Mundial sobre el Clima-3, para proporcionar información y servicios para la adaptación al cambio climático. Los científicos prevén un aumento en intensidad y frecuencia de este tipo de fenómenos meteorológicos extremos, que, por desgracia, también producirán pérdidas de vidas humanas y de propiedades sin precedentes.