El FMI insta al desarrollo verde y sostenible
El Fondo Monetario Internacional (FMI) sigue en sus trece de apostar por una economía que rime con ecología. Tras numerosas iniciativas como la creación de un Fondo Verde en 2010 para combatir los efectos del cambio climático, Christine Lagarde, directora de la entidad, acaba de hacer un llamamiento al desarrollo verde y sostenible.

Según Lagarde, son tres los desafíos que enfrenta la economía global en este siglo XXI. En su discurso pronunciado ante las Naciones Unidas, la representante gala ha reclamado a la comunidad internacional políticas que den respuestas a “la inestabilidad económica, al daño ambiental y a la falta de equidad”.

Si por un lado demanda políticas monetarias y fiscales tendentes a la recuperación, por lo que respecta al medio ambiente se pide fijar precios justos para la economía verde, “porque la degradación ambiental puede ser perjudicial para la economía”.

Tres desafíos

Lagarde considera las políticas de desarrollo sostenible que controlen el impacto ambiental como la panacea de buena parte de los males de la humanidad, pudiendo acabar con los crecimientos inestables o crisis, con el deterioro del entorno y con una desigualdad social persistente.

De este modo, los tres desafíos quedarían cumplidos y requetecumplidos, una realidad que casi parece utopía, habida cuenta de la situación mundial actual tan desigual entre naciones, entre otros factores. Y, ya puestos a soñar un mundo ideal, Lagarde abogó por una mayor equidad de género, igualmente para conseguir una distribución de los ingresos más equilibrada que beneficie al conjunto de la economía dotándola de estabilidad.

El FMI insta al desarrollo verde y sostenible
Entendido en un contexto en el que hay una clamorosa falta de compromiso internacional para frenar el cambio climático, las medidas propuestas seguramente caerán en saco roto. Como mínimo, las medioambientales, al menos mientras la economía no sea boyante, pero entonces será en vano. Como siempre.