Fomento o trabas al uso de la bicicleta
Algunas ciudades facilitan el uso de la bicicleta. Otras no. El Pleno municipal de Madrid ha aprobado (con los votos en contra de la oposición política) una nueva Ordenanza de Movilidad mediante la que se regula la circulación de las bicicletas por las vías públicas.

Cualquiera que conozca la capital de España sabe que no es una ciudad fácil (por no decir peligrosa) para utilizar este medio de transporte ecológico. Pues bien, a partir de ahora, los valientes y concienciados ciudadanos lo van a tener aún más difícil, ya que no podrán circular por aceras, parques ni calles peatonales.

La nueva normativa madrileña estipula que las bicicletas deben circular siempre por el centro del carril que esté más a la derecha. Si hay un carril habilitado para el transporte público, podrán usarlo siempre que tenga, al menos, 4,5 metros de anchura y nunca podrán ir en paralelo. Si el carril-bus no tiene el suficiente ancho, las bicicletas deberán ir por el contiguo.

En cuanto a los coches, deberán respetar una distancia mínima de cinco metros respecto a las bicicletas que circulen delante. Esto, en una ciudad como Madrid, es una verdadera utopía. No es la única disposición escasamente realista. Por ejemplo, en las zonas peatonales que sí permitan la circulación de bicicletas, si la distancia entre un ciclista y un peatón no supera el metro, el ciclista deberá descender del medio de transporte e ir caminando.

Los peatones tampoco se libran de tener que cumplir con alguna norma. Por ejemplo, si el carril-bici está en la calzada, los viandantes tendrán que cruzar por el paso de cebra y, si incumplen esta norma, pueden ser sancionados hasta con 30 euros. Si la Policía Municipal aplica la nueva norma a rajatabla, la recaudación de las multas a conductores, ciclistas y peatones, puede llegar a pagar la enorme deuda del consistorio en tan sólo un par de meses.

En otras regiones, la política de ayuda al fomento de la bicicleta es muy diferente. En Cantabria se va a subvencionar hasta con 80 euros la adquisición de bicicletas para fomentar su uso. Se van a destinar 375.000 euros, lo que permitirá subvencionar unas 5.000 bicicletas.