Fondos de la UE para combatir el cambio climático en países pobres
Los ministros de Finanzas de la Unión Europea se han comprometido a asegurar unos 7.000 millones de euros para la financiación a corto plazo en la ayuda a los países en desarrollo. Se trata de adaptarse al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Es necesario dinero para desarrollar proyectos que mitiguen los efectos negativos del cambio climático y ese dinero no puede provenir de otras fuentes que no sean las de los países ricos. Aunque el cambio climático es un problema que concierne y se debe atajar en todos los países de este planeta.

Según un informe elaborado por el máximo organismo europeo, los estados de la UE han movilizado unos 4.680 millones de euros en el 2010 y otros 2.340 millones en lo que va de este año 2011. El objetivo final es cumplir con el compromiso para suministrar un total de 7.200 millones de euros a países que no tienen recursos.

Esta acción considera los desafíos económicos y fiscales a los que se enfrenta el mundo entero, esta inyección de capital demuestra el decidido compromiso de la UE ante el grave problema climático tras la celebración de la Cumbre del Clima de Cancún y la promesa del G-20 (las veinte potencias más poderosas económicamente) de combatir el cambio climático.

Organizaciones no gubernamentales han afirmado que esta decisión es un rayo de esperanza para un futuro en el que los asuntos medioambientales no escapen de la agenda de la UE, pese a la profunda crisis de deuda financiera que están sufriendo algunas de las economías de los países miembros. Sin embargo, también quisieron expresar su preocupación porque los fondos prometidos son reasignaciones de otras partidas, en vez de dinero fresco, especialmente adjudicado para este problema.

Sin duda, es positivo que los gobiernos europeos cumplan con sus compromisos de ayudar a los países pobres a enfrentar el impacto inmediato del cambio climático, pero lo han hecho renombrando algunas partidas de ayuda al desarrollo como ayuda para el cambio climático, señalan los responsables de la política climática de Oxfam.