Fracaso de la Cumbre del Clima de Varsovia (COP 19)
Hemos de comernos con patatas otro fracaso más. No se esperaba otra cosa, es cierto, pero no deja de resultar dolorosa y decepcionante esta falta de acuerdo climático vinculante a nivel mundial.

La cumbre climática celebrada en Varsovia (COP 19) ha sido un fiasco o, dicho más llanamente, una nueva tomadura de pelo que ha avanzado nada o casi nada en el objetivo de sentar las bases para ese acuerdo para 2015. Y mucho menos, por supuesto, para el previsto en 2020.

Una gran decepción

Si echamos la vista atrás, en cuestión de control de emisiones vemos cómo desde la reunión de Kioto (Japón), de la que salió el protocolo con el mismo nombre, únicamente se han alcanzado objetivos muy modestos. Unos objetivos que deben ser impulsados de algún modo si se desea reducir las emisiones y volver a generar confianza entre las ONG ambientalistas, completamente decepcionadas con la total inoperancia de las sucesivas COP, que ya van a cumplir dos décadas.

Ello significaría renovar y mejorar el acuerdo de Kioto, una meta que todavía puede cruzarse de aquí a la celebración la COP de París de 2015 o, aunque sea de todo punto utópico, en la reunión del año próximo en Lima. En todo caso, sea como fuere se espera un cambio de actitud y una apuesta más decidida hacia el cambio, es decir, una sustitución del Protocolo de Kioto por otro más avanzado que entrara en vigor en 2020.

Fracaso de la Cumbre del Clima de Varsovia (COP 19)
Mirando ya hacia la próxima cumbre (COP 20), seguimos sufriendo la irresponsabilidad de los gobiernos ante el constante aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero. De seguirse así, el resultado será la superación de los famosos dos grados de la temperatura del planeta antes de llegar a la mitad de siglo. Entonces ya no habrá más oportunidades.