Fracking: más terremotos y contaminación de aguas subterráneas
En todo el mundo se ponen en marcha proyectos de fracking o fractura hidráulica. Se fracturan las rocas del interior de la Tierra para extraer combustibles fósiles, en especial, gas natural. Pero los perjuicios para el medio ambiente pueden ser desastrosos.

Las empresas que practican esta técnica dicen que es un método limpio y sin riesgos, pero hay estudios que lo desmienten. Según uno de estos últimos estudios, las aguas subterráneas del este de Estados Unidos podría estar contaminándose por este proceso de extracción de gas natural, tras, tan sólo, una década o menos.

El Marcellus Shale es una formación rocosa que va desde Nueva York a Pensilvania, pasando por Ohio y Virginia. En su interior, hay grandes cantidades de gas natural. Pero para liberar y, posteriormente, extraer ese gas, los ingenieros tienen que romper la roca con millones de litros de agua a alta presión, arena y productos químicos tóxicos como el benceno.

El hidrólogo Tom Myers ha hecho una simulación por ordenador y ha sugerido que la roca es más permeable de lo que estudios anteriores habían calculado y que, una vez fracturada la roca, es posible que el líquido tóxico se filtre hacia arriba. Es decir, que las aguas subterráneas que se encuentren por encima de los depósitos de gas natural estarían en riesgo de sufrir contaminación. El estudio de Myers ha sido publicado en la National Ground Water Association.

Terry Engelder, profesor de ciencias geológicas en la Universidad Penn State, no está de acuerdo con las predicciones de Myers, ya que usó modelos informáticos para su estudio. Pero la observación directa tampoco es suficiente para hacer afirmaciones definitivas, según los investigadores. Por tanto, una vez más, el hombre juega a la ruleta rusa: podría estaŕ causando un prejuicio al medio ambiente del que difícilmente se recuperará.

El fracking, por otra parte, ya se ha asociado a los terremotos. Un estudio realizado por la asociación Geological Survey de Estados Unidos observó que el número de terremotos ha aumentado desde los veinte temblores al año como media a cincuenta en 2009 y 87 en 2011 y se esperan 134 para este año. El estudio sugiere que las aguas residuales provenientes del fracking lubrican las fallas sísmicas, lo que aumenta el riesgo de terremotos.