Fruta fresca gracias a la energía solar en Atacama, Chile
El desierto de Atacama, en Chile, es el más seco del planeta y allí se puede disfrutar de uno de los niveles más altos de luz solar en todo el mundo. En esa región en el norte de Chile, hay una media de treinta días nubosos al año. Sería poco inteligente no aprovechar la región para producir energía solar.

A las condiciones climáticas se les suman enormes franjas de espacios vacíos a lo largo de la costa atlántica. En definitiva, el potencial de generación de energía solar en Atacama es enorme. Sin embargo, no se ven muchos paneles solares. Un pequeño parque solar en el Valle de Copiapó es una excepción.

Dicho parque solar está gestionado por Subsole, una de las mayores productoras chilenas de fruta fresca, y una empresa alemana de energías renovables, Kraftwerk. Subsole produce uvas con energía solar gracias a una hectárea de paneles solares en el Valle de Copiapó que genera la energía necesaria para bombear agua desde las capas subterráneas para irrigar 265 hectáreas de parras que producen uva de exportación en pleno desierto de Atacama. En su primera fase, la planta tiene una potencia nominal de 307 kWp. La generación anual de energía solar ascenderá a 600.000 Kwh.

La idea es aprovechar la oportunidad que ofrece el desierto de Atacama, según explica José Miguel Fernández, de Subsole. El proyecto es un ejemplo de compromiso medioambiental. Copiapó se convierte, de este modo, en un oasis verde en el desierto, viñedos que crecen y florecen gracias a una reserva natural de agua subterránea.

La energía obtenida de los paneles solares permite a la compañía bombear agua durante el día y regar por la tarde o por la noche, cuando las temperaturas bajan.

Pese a contar con Atacama, sólo el 4% de las necesidades energéticas de Chile se cubre con energías renovables no convencionales como la solar, la eólica, la geotérmica, los biocombustibles o la energía de las olas. Los combustibles fósiles importados suponen más del 60% de toda la producción eléctrica, mientras que el resto procede de proyectos hidroeléctricos, algunos de los cuales han generado mucho polémica por el daño ambiental que suponen. En particular, el anuncio del proyecto de las presas en la región de Aysén, en la Patagonia, ha causado un enorme malestar en la población chilena, que no quiere que el proyecto siga adelante.

El Gobierno de Chile insiste en que proyectos como el de Aysén son necesarios para satisfacer la demanda energética de Chile. Pero, ¿no se han planteado otras alternativas, como la energía que podría obtenerse en Atacama, por ejemplo?