Fukushima seguirá emitiendo radiación hasta finales de año
Cuando ha pasado más de un mes desde que comenzó el accidente de la central nuclear de Fukushima. la compañía que opera la planta por fin ha hecho el comunicado más esperado: hacia final de año, según sus previsiones, la central dejará de emitir sustancias radiactivas a la atmósfera. Ésta es una de las razones por las que este accidente se puede comparar en gravedad al producido en Chernóbil en 1986.

Han tenido que producirse presiones, críticas y una alarma generalizada en la población para que la ya mundialmente conocida TEPCO (Tokyo Electric Power), presente una “hoja de ruta” para salir de la crisis nuclear. Las diversas fases de esta esperada hoja de ruta son las siguientes: en tres meses se devolverá la refrigeración estable a las unidades dañadas y, además, se calcula entre seis y nueve meses el período necesario para apagar su combustible nuclear.

Todo esto significa que, hasta verano, la radiación emitida por la planta seguirá produciéndose, aunque se habrá reducido de forma constante y que, hacia finales de año, estarán controladas las fugas radiactivas. Según el primer ministro japonés, Naoto Kan, este plan es un pequeño paso adelante. Por su parte, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, ha dicho que su país analizará el plan antes de emitir un juicio. Del mismo modo, la Agencia para la Seguridad Nuclear de Japón hará su propio seguimiento de la hoja de ruta presentad por TEPCO.

En los primeros tres meses, los esfuerzos se centrarán en contener la filtración radiactiva del reactor 2, donde se cree que se produjo una fusión parcial de barras de combustible nuclear. También se construirán nuevos sistemas de refrigeración ante los edificios de las unidades 1 y 3. Después, el objetivo es dejar a esos tres reactores dañados en lo que se conoce como “parada fría”, con una temperatura inferior a 95 ºC, con la que no hay riesgo de fusión del núcleo.

La situación de Fukushima ha creado una alerta mundial. Las autoridades japonesas ampliarán este mes las zonas de evacuación a media decena de localidades situadas más allá del radio de exclusión de veinte kilómetros, tras detectarse en ellas elevados niveles de radiactividad que podrían ser perjudiciales.