Gasolina a partir de virutas de madera y Sol
Una empresa de Colorado (Estados Unidos) asegura haber desarrollado una tecnología solar con la que será posible producir hasta 378 millones de litros de gasolina sintética al año. Se elaborará a partir de virutas de madera, tallos de maíz y restos vegetales.

La empresa, Sundrop Fuels Inc., invertirá entre 100 y 150 millones de dólares en la construcción de la primera biorefinería solar del mundo. Es un proyecto demostrativo que producirá entre 26 y 30 millones de litros de gasolina al año. Para ello, está construyendo una torre de 18 metros de altura rodeada de tres mil espejos que redirigen y concentran la luz solar a su parte superior.

“Queremos usar el sol para producir combustible renovable”, ha señalado Wayne Simmons, gerente de Sundrop. La idea es convertir la energía solar en combustible líquido utilizando el calor de la concentración solar para gasificar la biomasa y transformarla en gasolina o diésel.

La nueva tecnología tiene el potencial de eliminar el coste que supone producir combustible a partir de la basura orgánica un proceso que requiere quemar mucho combustible para producir biogás.

El nuevo sistema utilizará virutas de madera y desechos vegetales que, gracias al calor del Sol, producir el combustible. Ese calor descompone los materiales a nivel molecular y su energía se combina con reacciones químicas para producir un gas sintético que puede transformarse en gasolina o diésel.

La temperatura que se alcanzará en la torre oscilará entre 1.200 y 1.300 ºC, mucho más que la que se alcanza en las torres de concentración solar para producir vapor, que es de unos 500 ºC.

El reactor de Sundrop puede usar casi cualquier tipo de biomasa, incluyendo plantas que se pueden cultivar específicamente por su poder energético. Las altas temperaturas alcanzadas las vaporizan en segundos. Las moléculas se recombinan en un gas compuesto por hidrógeno y carbono, que puede convertirse en gasolina, diésel, plásticos y productos químicos.

El resultado es un combustible renovable y neutral, es decir, el dióxido de carbono (CO2) que se emite a la atmósfera es el mismo que el absorbido el año anterior.