Geranios sin polen que viven más
Científicos del Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas de Valencia han conseguido producir geranios más longevos y que no producen polen. De este modo, resultan inofensivos para las personas alérgicas y no representan riesgo para otras variedades naturales de la planta al ser estériles.

Los resultados de la investigación de este centro mixto de la Universidad Politécnica de Valencia y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han sido publicados en la revista BMC Plant Biology. Según los investigadores, hasta ahora, las técnicas de cruce de especies convencionales de geranio habían permitido obtener plantas con unas características excelentes, pero la nueva técnica de transferencia de genes, en la que se usa la bacteria Agrobacterium tumefaciens, podría resultar una herramienta útil para mejorar las plantas aún más, ya que permitiría introducir nuevos genes o rasgos.

El investigador Luis Antonio Cañas ha explicado que han usado dicha bacteria para insertar en el ADN de la planta del geranio dos genes foráneos. Las plantas inoculadas con uno de los genes mostraron retraso en el proceso de envejecimiento de las hojas y un aumento de la ramificación con menor espacio entre los nodos, las hojas y flores redujeron su tamaño, y mostraron un color más intenso.

Las plantas inoculadas con el segundo de los genes perdieron las anteras, que es la parte terminal del estambre donde se produce el polen. Por tanto, al no producirlo, resultan inofensivas para las personas alérgicas. Pero la esterilidad masculina en las plantas ornamentales puede tener otras aplicaciones, como la extensión del periodo de floración y el aumento del crecimiento vegetativo y de la longevidad de las flores.

Según el profesor de investigación del CSIC José Pío Beltrán, el uso de esta tecnología podría ser especialmente útil para producir plantas ornamentales respetuosas con el medio ambiente e impedir el flujo de genes entre las plantas modificadas genéticamente y otras especies afines. En otras palabras, las plantas modificadas genéticamente no contaminarían a las otras.