GM gana 1.000 millones de dólares por reciclar sus residuos
El fabricante de automóviles General Motors (GM) saca dinero de la basura. Literalmente. La compañía gana 1.000 millones de dólares al año por la reutilización o el reciclaje de los materiales de desecho de su cadena de producción. Desde chatarra de acero, pintura o cajas de cartón, hasta los neumáticos usados, todo se puede recuperar, reciclar o reutilizar y generar beneficios para la empresa.

En todo Estados Unidos, las instalaciones industriales generan unas 7.600 millones de toneladas de residuos no peligrosos cada año, según datos de la Agencia de Protección Ambiental. La mayor parte de estos residuos termina en los vertederos. La empresa GM, en cambio, los considera como algo útil, como un recurso más que debe gestionar.

En principio, se trata de encontrar nuevos usos para los residuos o bien venderlos a alguna empresa que los pueda reutilizar. Y el medio ambiente también se beneficia, ya que son millones de toneladas de residuos las que no acaban en los vertederos.

Se pueden dar muchos ejemplos de material sobrante. Por ejemplo, hay que hacer huecos en el acero de la carrocería para colocar las ventanas. En la mayoría de las fábricas de automóviles, estos recortes sobrantes de acero se apilan y se venden a una fundición (cuando no se tiran), donde se funden con otros fragmentos y son convertidos en chatarra. Al menos, no se tiran, pero la fusión y reprocesamiento de acero cuesta dinero y consume energía.

Acuerdos con empresas locales

GM gana 1.000 millones de dólares por reciclar sus residuos
General Motors usa los recortes de acero como un bien comerciable. Se los vende directamente a un fabricante de acero local, Blue Star Steel, que los utiliza como soportes pequeños para equipos de calefacción y aire acondicionado. De este modo, no es necesario el proceso de fundición, ahorrando energía y, por tanto, gases de efecto invernadero.

El 90% de los residuos de fabricación de GM se reutiliza o recicla. Es el fabricante de automóviles que más recicla del mundo. Cuenta con un total de 84 plantas de reciclaje que procesan el 97% de sus residuos. Algunos de los residuos los usa para producir energía.

Para GM, no es sólo un asunto ambiental, sino también económico. Y, además, no sólo para la propia empresa, sino también para la economía local, siempre que se encuentre un socio como Steel Blue Star que esté dispuesto a pagar por los materiales sobrantes. Aunque para mejorar, hay que invertir. Un plan de residuos cero requiere dinero, para instalaciones y para contratar o formar a empleados que sepan cómo gestionar cada residuo. Pero, a largo plazo, es una inversión que sale a cuenta.