Google convertirá una planta de carbón en un centro de datos
Google no deja de sorprendernos con sus constantes, tremendas y a menudo pasmosas inversiones científicas, sobre todo tecnológicas, sus proyectos de corte futurista y su constante echarle más leña al fuego del Big Data y del I+D. A su favor, hay que reconocer que lo hace con ferviente entusiasmo, por otra parte el que cabe esperar de un emporio que no deja de multiplicar beneficios.

Estar en la cresta de la ola de la era digital, por descontado, tiene también su contraparte polucionadora. Desgracias de la vida, el gigante de internet acumula gigantescas montañas de datos y tanto almacenarlos como procesarlos tiene un precio ambiental. No en vano, cada vez que usamos Google estamos utilizando sus servidores, lo que supone una fuente de carbono importante. ¿O quizá ya no es así?

Energía limpia vs carbón

Afortunadamente, el buscador rey es consciente de estas circunstancias y se hace cargo de ello con inversiones ecológicas cada vez más importantes y diversificadas. Granjas solares, eólicas, sistemas verdes de enfriamiento para sus centrales de datos, su flamante campus ecológico

Google convertirá una planta de carbón en un centro de datos
Del mismo modo que contribuye al consumo mundial de energía (sus miles de servidores se encuentran en data centers mastodónticos y funcionan ininterrumpidamente), hay que reconocerle sus intentos por alcanzar una huella de carbono neutra o, todavía mejor, negativa. En ello está, y acaba de sumar puntos con su última iniciativa: construir un nuevo centro de datos en Alabama, Estados Unidos,

En la presentación del proyecto, la compañía servidores ha explicado que el proyecto se enmarca dentro de su política verde pero que, en este caso han querido hacer un gesto simbólico eligiendo esta antigua central eléctrica de carbón (Windows Creek Fossil Plant, en Alabama), que dejará de funcionar en breve.

La energía que necesitan los servidores para mantenerse frescos se obtendrá de la misma planta de carbón. Se aprovecharán las antiguas líneas de transmisión eléctrica para introducir energía renovable. Como colofón, recordó que hoy obtiene 3,5 veces más potencia de cálculo con la misma energía que consumía hace un lustro.