Grafiti urbano que absorbe la contaminación del aire
Haciendo del grafiti una reivindicación verde de lo más impactante, el artista callejero Andreco ha dibujado un gigantesco árbol que es capaz de purificar el aire gracias al poder de las pinturas de absorber la polución ambiental.

El Árbol filosófico, simbólico título del dibujo, ocupa una superficie de 18 metros cuadrados en la pared de un edificio de viviendas de Bolonia, en Italia, y su poder de absorción equivale a sacar de la carretera 64 coches o, lo que es lo mismo, la friolera de 8 coches por cada metro cuadrado de pintura.

¿Abre esto nuevas posibilidades para combatir la contaminación? Para combatirla sí, qué duda cabe, incluso podrían pintarse las paredes de los edificios con esta revolucionaria pintura, hasta las obras públicas, pero lo realmente efectivo sería atacar el problema de raíz. Como apunta Andreco, la solución no puede venir de la mano de los artistas callejeros, por mucho que sus pinturas absorban un poquito de esa contaminación.

Su función es la de concienciar. No sobre el problema de salud pública que supone la mala calidad del aire, especialmente el smog (una mezcla de niebla y contaminación por humo) que absorbe el dibujo, porque eso ya lo sabemos de sobra. En este caso, lo importante sería un cambio de mentalidad para mejorar nuestros hábitos cotidianos, como usar menos el coche o compartirlo para ir al trabajo y demás. Pero, sobre todo, sobre todo, la transformación sólo será posible con políticas que apuesten por las energías renovables.

El mural ha sido creado como parte del Frontier Project, cuyo objetivo es descubrir nuevas posibilidades del arte callejero. En este caso, el Árbol filosófico es la demostración de cómo puede conjugarse la estética urbana con iniciativas tan guerrilleras como respetuosas con el medio ambiente.