¿Por qué Greenpeace está en contra del boicot a Nutella?
La ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, no ha dudado en pedirnos que dejáramos de comprar Nutella. Lo ha hecho esta misma semana y su llamamiento ha tenido un importante impacto mediático, pero no tardó ni 24 horas en pedir disculpas por sus palabras.

¿La razón de su denuncia? Muchos activistas y consumidores responsables sabían bien a qué se refería antes de dar explicaciones. El aceite de palma es un gran enemigo de los bosques, sobre todo en África y Asia. Su cultivo es uno de los principales motivos de que los orangutanes y demás biodiversidad selvática estén contra las cuerdas a causa de la previa deforestación practicada, que supone el fin de valiosos e irremplazables ecosistemas además de contribuir al agravamiento del cambio climático.

Bajo estas premisas, Royal nos invitaba a dejar de merendar la deliciosa crema de cacao para no seguir merendándonos ricos ecosistemas. Para, así, evitar la destrucción de estos enclaves selváticos, que se deforestan sin piedad para plantar palmas con el fin de obtener aceite de palma, uno de los principales ingredientes de Nutella.

“Hay que dejar de comer Nutella porque el aceite de palma ha sustituido a los árboles, y eso ha producido daños considerables al medio ambiente”, declaraba por sorpresa en una entrevista televisiva y, tras el guirigai mediático formado, en pocas horas pedía perdón a través de su cuenta personal de twitter.

Greenpeace pone los puntos sobre las íes

¿La razón de su perdón? Si bien es cierto que la Nutella es solo un ejemplo de la infinidad de alimentos que contienen el nefasto aceite de palma entre sus ingredientes, señalar un solo producto no fue buena idea. Entre otras cosas, porque Nutella no es una firma díscola que se resista a cambiar, sino todo lo contrario, afirman desde asociaciones activistas como Greenpeace o Verité.

¿Por qué Greenpeace está en contra del boicot a Nutella?
¿Quiere decir eso que Greenpeace nos anima a consumir Nutella? Nones. Simplemente puntualiza que Ferrero, el fabricante de Nutella, está haciendo grandes avances y actualmente compra aceite de palma de proveedores que operan con responsabilidad ambiental.

Por lo tanto, no es justo cargar todo el peso de la culpa en una de las pocas compañías que está haciendo progresos serios en la limpieza de su cadena de suministro de aceite de palma. De hecho, Ferrero dijo hace unos meses que había alcanzado su objetivo de utilizar sólo el aceite de palma sostenible un año antes de su objetivo.

Son avances que se van haciendo poco a poco, pero que son de agradecer. Ello no impide que se tome la decisión de boicotear un producto por lo que ha hecho en el pasado o lo que sigue haciendo, a pesar de las mejoras. Esas mejoras, por otra parte, se van logrando a través de la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), una organización que reúne a las distintas partes interesadas (la industria, grupos ecologistas, los bancos, etc.) para ir avanzando en la sostenibilidad del producto.

¿Por qué Greenpeace está en contra del boicot a Nutella?
Es así que Greenpeace, muy combativo contra Nutella hace unos años, ahora ha emitido un comunicado de prensa para oponerse al boicot a Nutella y también a un boicot general a todos los productos que contengan aceite de palma porque “un boicot general no va a resolver los problemas en su producción.”

Con respecto a Ferrero, el grupo activista recordó que la firma italiana tiene “una política ambiciosa” para mejorar el suministro de aceite de palma. “Por consiguiente, consideramos Ferrero a ser una de las compañías más progresistas de cara al consumidor con respecto a la compra de componentes del aceite de palma”, dijo la organización.

¿Por qué Greenpeace está en contra del boicot a Nutella?
La paliza mediática que Greenpeace lleva años dándole a Ferrero se ha convertido ahora en una flexibilidad que responde a la respuesta positiva que ha tenido la compañía. Pero, aunque es cierto que no ha hecho oídos sordos, todavía tiene mucho camino que avanzar al respecto.

Así las cosas, los consumidores decidirán mucho mejor con la información en la mano. Lógicamente, la palabra de Greenpeace no es ley, como tampoco puede afirmarse que Ferrero esté teniendo un comportamiento impecable. Eso sí, la capacidad de diálogo y los avances son un plus, no puede negarse.

Verité, una organización internacional que aboga por la justicia social y se dedica a denunciar condiciones de trabajo explotadoras como las que a menudo se producen en estos cultivos, se suma a la recomendación de Greenpeace. “Los consumidores deben ser conscientes de lo destructivo que puede llegar a ser el cultivo del aceite de palma, pero Ferrero es una de las pocas empresas que han respaldado los estándares más altos”.

Aceite palma

¿Consumir aceite de palma, sí o no?

¿Debemos consumir productos que contienen aceite de palma? En general, cultivar aceite de palma significa seguir con un modelo perjudicial para el planeta y también contrario a una sociedad más igualitaria. Sus críticos dicen que se emplea a niños trabajadores, que las condiciones de trabajo son inseguras y que, en suma, está en las antípodas de los principios de un Comercio Justo.

Tampoco es una panacea para la salud. De hecho, el aceite de palma es uno de los productos estrella de la bollería industrial. Recordemos que pese a su origen natural, se trata de una grasa saturada, que dispara el colesterol. Sin embargo, no todos los casos son equiparables. De nuevo, estar informados es la mejor manera de hallar una respuesta. ¿Aceite de palma sí, aceite de palma no? ¿Solo si es sostenible, ni aún siéndolo? ¡Tú decides!