Greenpeace inicia una campaña contra Nestlé
Greenpeace ha iniciado una campaña contra el snack “Kit Kat” de la casa Nestlé. El motivo es que en ése y en otros productos de la marca se utiliza aceite de palma. Tal aceite no es perjudicial en absoluto; sin embargo, el problema radica en que Nestlé se abastece de aceite de palma de proveedores como el grupo Sinar Mas “empresa que sigue expandiendo sus plantaciones de palma aceitera tras talar las selvas tropicales y quemar las zonas de turbera.

La actividad de Sinar Mas crea graves problemas sociales, acelera el cambio climático y destruye el hábitat de las amenazadas poblaciones de orangután.” El país más afectado por el cultivo de palma de este grupo es Indonesia, que cada año pierde el 2% de su superficie forestal, por lo que ha entrado en el libro Guinness de los Records. Desde 1950, más de 74 millones de hectáreas de bosques han sido destruidas en ese país, un área que ocupa más del doble del tamaño de Alemania.

Recientemente Nestlé ha querido entrar en el grupo de las empresas con un código ético en materia medioambiental y social, adquiriendo un pequeño porcentaje de cacao de comercio justo. Sin embargo, el hecho de que compre aceite de palma cultivado tan extensivamente resta valor a sus otras actuaciones. Greenpeace exige que Nestlé tome partido y deje de comprar aceite de palma no producido de forma sostenible, como ya han hecho Unilever y Kraft. Asimismo, pide a los consumidores que escriban a la compañía insistiendo sobre este mismo punto.

Éste es un paso más para conseguir que la industria alimentaria actúe de forma responsable. Paso importante si tenemos en cuenta que Nestlé es la mayor multinacional del sector alimenticio y que en los últimos tres años ha duplicado el uso del aceite de palma, el cual aparece no sólo en Kit Kat, sino en muchos otros de sus productos.