
Greenpeace ha llevado a cabo una acción más para protestar por las emisiones de gases de efecto invernadero que provocan los automóviles. Lo han hecho en la autopista A-1, en las afueras de Madrid. Para protestar, le han colocado una mascarilla a un toro de Osborne con el lema “Stop CO2″.
En plena Semana de la Movilidad Sostenible (del 16 al 22 de septiembre), los activistas han querido denunciarlo a su manera. Además, han querido aprovechar que la semana que viene la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo tiene que aprobar unas medidas para la reducción de las emisiones de CO2 en todos los nuevos turismos que se vendan en Europa.








































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