Greenpeace protesta contra el uso del carbón en Brasil
La protesta podría ser en Brasil o en cualquier otro punto del planeta donde se use y abuse del carbón como fuente de energía, pues el problema es global. Sin embargo, se da la triste coincidencia de que este país tiene un tremendo potencial en renovables, haciendo el despropósito todavía mayor.

Así lo denuncia Greenpeace con su protesta esta semana en Brasilia contra la política gubernamental brasileña, cuyos planes energéticos dejan mucho que desear. En concreto, se ha ofrecido a empresas privadas las operaciones de tres nuevas plantas generadoras de electricidad alimentadas con carbón.

La subasta tiene un significado simbólico, pues supone retomar el carbón en Brasil tras cinco años de prohibición de las plantas que usaran este combustible. Por otro lado, tiene un significado prosaico, es decir, letal para el entorno. No en vano, permitir su uso dispara el avance del cambio climático.

Greenpeace protesta contra el uso del carbón en Brasil
La organización ecologista ha manifestado su desaprobación con el cariz teatral que le caracteriza. Lejos de presentar quejas formales, llevó un camión cargado con carbón al Ministerio de Energía y Minas para descargar su contenido frente a su fachada. Asímismo, acompañaron con una bolsa de carbón la carta dirigida al titular de esa cartera, Edison Lobao.

La misiva es clara y contundente, considerando que la vuelta al carbón un “retroceso histórico” para el país, que nos deparará un futuro igual de negro que este combustible fósil, considerado la mayor amenaza que enfrenta nuestro clima.

A nivel mundial, si sigue invirtiéndose como hasta ahora en la construcción de nuevas centrales térmicas de carbón, en los próximos años se espera que las emisiones de CO2 aumenten en un 60 por ciento en 2030. Obviamente, entre otras cosas, esta terrible situación terminaría con cualquier acuerdo internacional para frenar el cambio climático.